Fiestas de fin de año y la salud de las mascotas

Durante las fiestas de fin de año existen peligros, a veces inadvertidos, para la salud de las mascotas de la casa donde se realizan tales alegres eventos
Por: M.Sc. Dr. Alberto Quirantes Hernández *
Las comidas y bebidas habituales presentes en esta temporada pudiera ser un factor para el aumento de peso de estos queridos animalitos. Y si la perrita o el gatico tienen demasiados años, el engorde en poco tiempo pudiera ser muy peligroso para su salud y la de sus envejecidos corazoncitos.
Se les debe limitar el acceso a la carne de cerdo grasienta, los dulces y el chocolate o las galletas azucaradas. Y si en las etiquetas comprueba que tienen xilitol, considere a esta sustancia tóxica, potencialmente mortal para las mascotas en cualquier fecha del año. Todos estos artículos deben ser guardados fuera del alcance de nuestros queridos talismanes.
Esas comidas especiales llenas de grasas malas, exceso de calorías y de irritantes especias no deben ser compartidas con los cuadrúpedos caseros.
La solución para estos casos es tener meriendas saludables para repartirlas cuando el hambre las aprieta como pueden ser las judías verdes o petit pois, trocitos de calabaza y boniato o zanahoria hervida y masas de pescado, pollo o carne cocinadas de la manera habitual, y guardadas en el refrigerador. Solo se trata de dedicar unos pocos minutos a calentarlas rápidamente y ponerlas en sus platicos. Las opíparas e indigestas comelatas de jolgorio son para los dueños pero no para sus mascotas.
Los alimentos muy grasientos pueden provocarles vómitos, diarrea, deshidratación; en algunas hasta una enfermedad grave necesitada de hospitalización con el veterinario. Cualquier día es malo para eso; si es uno festivo, peor.
PELIGROS OCULTOS
Mientras se disfruta de las decoraciones o el montaje del arbolito de Navidad pueden existir peligros ocultos en los oropeles. Son capaces de constituir un serio peligro para su amada mascota.
Mucho cuidado si le da por masticar o comer adornos, luces festivas, cables eléctricos en plena función o cintas adhesivas. Se pueden producir obstrucciones y diversos daños gastrointestinales o la electrocución.
Se debe prohibir el acceso de su mascota a las habitaciones con decoraciones festivas o en donde se están montando, sobre todo cuando no haya un control estricto. Una opción fácil es usar puertas, pedazos de madera o cartones bajos como aquellos colocados para impedirle el paso a un bebé.
POR FAVOR, NO ESTRESE A SU MASCOTA
Valore el estrés capaz de sufrir su mascota cuando tenga invitados, siente voces altas, bailes ruidosos o música estrepitosa. Valore en llevar a sus mascotas a una casa de familiares o amigos durante las festividades en su casa. Pero tenga cuidado no sea peor el estrés con esta mudada transitoria.
Consulte con un veterinario sobre el uso de sedantes, si fuesen necesarios, y mucho cuidado con las dosis. Otra solución si está a su alcance, es confinar a las mascotas en un espacio seguro, como puede ser una habitación para ella sola en su propia casa donde no le puedan dar un pisotón inadvertidamente.
SIGA LA RUTINA
Se debe de seguir con la rutina normal de la mascota todo lo más posible para disfrutar de una época de fiestas pero con bajo estrés para la pequeña querida compañía de todos los días. Se debe tener tiempo para los paseos y juegos habituales y para las comidas acostumbradas.
Cuidado con las flores. Algunas pueden ser tóxicas para las mascotas. Los lirios son dañinos para los gatos.
URGENCIAS Y VIAJES
Es conveniente tener a mano los teléfonos de uno o más veterinarios para garantizar la comunicación por lo menos con uno de ellos y de manera inmediata cuando hay sospecha por parte de la mascota de haber ingerido cualquier alimento o artículo peligroso, o si no se comporta de la manera habitual.
Si hay un viaje con necesidad de llevarse a la mascota consigo, previamente se debe averiguar dónde se puede buscar atención veterinaria durante la época de fiestas, por si la necesita de manera urgente.
* Master en Ciencias y Profesor Consultante
Jefe del Servicio de Endocrinología
Hospital Docente Dr. Salvador Allende
La Habana – Cuba