Tributar: un acto de responsabilidad ciudadana

Las indisciplinas al fisco evidencian que no todos los contribuyentes tienen conciencia de que los beneficios sociales que recibimos gratuitamente, cuestan, y los tributos son los mecanismos que el Estado emplea para costearlos

Por Carlos Heredia Reyes

En materia de cumplimiento de las obligaciones con el fisco todavía hay en Cuba cierta indisciplina, como lo evidencia la información sobre los resultados de la Campaña de Declaración y Pago de Tributos 2017, ofrecida en julio último a los diputados de la Comisión de Asuntos Económicos de la Asamblea Nacional del Poder Popular.

Yamilé Pérez Díaz, jefa de la Oficina Nacional de Administración Tributaria (ONAT), dio a conocer en esa ocasión que de los 189 mil contribuyentes obligados a declarar, solo el 88 % lo hizo y se reportaron ingresos brutos por un valor de 11 mil millones de pesos.

Insistió, además, en la necesidad de seguir trabajando con los del sector de la cultura, comunicadores sociales y diseñadores, pues solo el 76 % presentó las Declaraciones Juradas.

Sin dudas quienes incurren en incumplimiento de sus deberes con el fisco no tienen claridad de por qué tributar constituye un acto de responsabilidad ciudadana.

En Cuba, gasto público significa acceso gratuito a los servicios de salud, educación, formación deportiva, artística, científica, la asistencia y seguridad sociales a los ancianos y enfermos; los servicios comunales, la defensa del país, entre otros, concebidos como derechos constitucionales de todos los cubanos.

Cuando un Estado, como es el caso del cubano, pretende maximizar el bienestar de la población, valiéndose para ello de instrumentos fiscales como los tributos, necesita que dicha población manifieste un elevado grado de conciencia ética y cultura tributaria, que le permita comprender la importancia del pago (impuestos, tasas y contribuciones), y una adecuada disciplina en el cumplimiento de sus obligaciones al respecto.

Recordemos que los contribuyentes pueden ser no solo personas naturales (el ciudadano natural) sino también personas jurídicas (las empresas o instituciones).

Los objetivos esenciales que se persiguen con la aplicación de un Sistema Tributario  en una economía socialista, son garantizar la recaudación de recursos que permitan financiar los gastos sociales y al mismo tiempo reducir el déficit fiscal o mantenerlos en niveles sostenibles para la economía del país; y contribuir al saneamiento de las finanzas internas y lograr redistribuir los ingresos.

Pero a su vez constituye un mecanismo regulador de la actividad económica y debe estimular la eficiencia y el trabajo.

Esteban Lazo Hernández, miembro del Buró Político y presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, ha señalado que este tema es uno de los más importantes dentro del proceso de actualización del modelo económico.

 “El pueblo, reflexionó ante los diputados de la Comisión Económica, debe entender que no es posible avanzar en las transformaciones sin una recia política tributaria.; y cuando permitimos las indisciplinas no estamos defendiendo a la Revolución, y a los infractores hay que aplicarles la Ley con todo el rigor. Se trata de una tarea de primer orden y nos compete a todos, acotó.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *