Semana de cine sueco en La Habana
Una variada programación recrea el imaginario mundo de la imagen en movimiento del cine sueco de los últimos tres años que nos cuenta de sus realidades y sueños

Por: Francisco Delgado
Como es tradición, llega a la capital una semana de cine sueco que tendrá como plato fuerte una variedad de filmes que con hábil manejo narrativo se adentran en las actuales tensiones sociales de la nación y los conflictos más representativos de la juventud. Las cintas en cartelera también dialogan sobre los miedos personales, la manera de sobrepasar a las adversidades, la resistencia de las urbes colapsadas ante las simbólicas producciones culturales y los tan manipulados estereotipos de la globalización migratoria.
Entre el 21 y hasta el 26 de octubre, en la sala 1 del Multicine Infanta, el público habanero podrá disponer de seis títulos producidos entre el 2015 y el 2016 que manifiestan la impronta creativa de una generación de cineastas interesados en revelar una manera distinta de hacer el cine, sin perder, su esencia ideológica y apuntando hacia el lente de la marginalidad en el llamado “primer mundo”.
Los amantes del buen drama social, podrán ver una cinta como Los blancos de la realizadora, Lisa Aschan, producida en el año 2015 y que nos cuenta un relato de una joven arrestada por la policía y custodiada en una cárcel para inmigrantes ilegales. La directora sueca de cine y teatro, es una de esas voces que lleva el espíritu del reconocido cineasta Ingmar Bergman, y se interesa por el dialogo más íntimo y polémico con el espectador.
La película muestra en su estructura narrativa una dosis de desgarramiento profundo sobre el mundo interior del ser humano y su relación con los imaginarios colectivos más hostiles. Su historia nos lleva a un viaje de múltiples experiencias, donde los límites son superados por los más sublimes miedos que mueven a su personaje protagónico, a ser quien es.
Asimismo, sobresale la propuesta de manos de la actriz y cineasta, Pernilla August con la cinta Un juego complicado, encargada de inaugurar oficialmente la muestra, el próximo 21 a las 20:30 hora local y que rinde homenaje a su actor, Michael Nyquist, fallecido el pasado mes de junio y quién obtuvo el galardón a mejor actor de reparto.
August, debutó internacionalmente en el film Fanny y Alexander de 1982, al lado de Bergman y ha trabajado en varios cortometrajes por los que ha sido reconocida con numerosos premios. Su película está basada en la novela homónima de Hjalmar Söderberg y relata las peripecias en el tiempo de dos amantes, Lydia y Arvid, cuya mala suerte e indecisión parecen determinados a mantenerlos tortuosamente unidos. La directora desliza sutilmente la cámara por cada elemento de las escenas más dramáticas para sugerirnos un canto feminista que juega metafóricamente con el lenguaje más social del cine.
En la lista figuran otras cintas como: El eterno verano de Andreas Öhman del año 2015, Bendito caos de la cineasta Helena Bergström, Tsatsiki, papá y la guerra por los olivos de Lisa James Larsson y un nuevo título de la serie de películas de Suzanne Osten bajo el nombre de La niña, la madre y los demonios realizada el pasado año.
La contribución de Suecia a la historia del cine incluye la exportación de un asombroso elenco de intérpretes, en su mayoría mujeres, encabezado por la actriz Greta Garbo y su manera peculiar de penetrar en las llamadas zonas de “meditación personal” de la condición humana, que ha servido a lo largo de estas décadas, a la popularidad de su más importante corriente cinematográfica de cine de arte y ensayo.