Maldonado sigue desaparecido por régimen de Mauricio Macri
Millares de argentinos concentrados en Plaza de Mayo exigen su retorno con vida

Por: Mariela Pérez Valenzuela
El pueblo argentino, aún con heridas abiertas por la desaparición de casi 30 mil personas durante la última dictadura militar, exige cada día el retorno con vida del joven Santiago Maldonado, secuestrado por agentes de Gendarmería en Cushamen, Chubut, tras participar en esa localidad en una manifestación pacífica de la comunidad mapuche Pu Lof.
Cerca de 100 mil personas respondieron al llamado de la familia de Maldonado para reunirse en la histórica Plaza de Mayo el pasado día 1, cuando se cumplieron dos meses de que el joven de 28 años fuera visto con vida por última vez.
No hay dudas de que Maldonado fue llevado por los agentes, luego de ser maniatado, golpeado y subido por la fuerza a una camioneta de la Gendarmería, relataron testigos del rapto forzado, que observaban la escena desde la ribera de un río, en el lado opuesto al lugar donde se producían los hechos.
Artesano de profesión, de espíritu solidario, el muchacho había pernoctado en el campamento de los indígenas que protestarían, sin armas, contra la ocupación de sus tierras ancestrales por la firma Benetton que, se dice, las utilizará para la extracción minera.
Cushamen está a unos 100 kilómetros de El Bolsón, donde él residía, localidad que fuera ocupada por militares horas después de su secuestro.
Devenido el primer desaparecido político por un gobierno en democracia, la situación de Santiago inquieta a los argentinos, que temen se repita una historia que sufren millares de familias aún en busca de sus parientes.
Hasta ahora, el gobierno de Mauricio Macri carece de respuestas sobre su paradero, o qué hizo Gendarmería con él. Incluso se vio obligado a cambiar “por parcialidad” al primer juez de la causa, que aseguró la casi imposible devolución con vida del prisionero pocos días después de su captura, lo cual irritó a sus padres y hermanos.
El pasado domingo, las millares de personas reunidas en la histórica Plaza de Mayo, situada frente a la sede del gobierno central, clamaron por la vida del joven que, según su hermano Sergio, apoyaba las causas justas y estaba identificado con la causa del siempre reprimido pueblo mapuche.
Las autoridades de Cushamen, situado en la sureña provincia de Chubut, dicen desconocer qué pasó realmente ese día, y, para tratar de calmar el reclamo popular, detuvo a los dos gendarmes que presuntamente capturaron a Maldonado sobre los cuales mantienen silencio.
Durante la concentración popular que recorrió las principales calles de Buenos Aires, Sergio y Germán, los dos hermanos del desaparecido, pronunciaron emotivas palabras y exigieron al régimen derechista de la Casa Rosada que lo entregue con vida.
“Muchas gracias por salir a la calle y no dejarse engañar por los medios (algunos han dicho que nunca estuvo en Chubut y otros que se ahogó en el río que no cruzó), gracias de parte de Santiago y de toda mi familia”, expresó Sergio antes de dar lectura a una carta dirigida al joven desaparecido.
Al dirigirse al presidente Macri y sus funcionarios del Ministerio de Seguridad, el orador preguntó “a la autoridad máxima de nuestro país, al señor presidente y a todos sus ministros: ¿Dónde está Santiago Maldonado?”, en alusión al lema que acompaña las manifestaciones en Argentina y en otros países.
Para Germán Maldonado, aunque su familia no milita en partido alguno, el caso de su hermano “es político desde el inicio, ya que desapareció en un operativo de Gendarmería” contra los mapuches, en el que participaron un centenar de uniformados con armas.
Asociaciones de Derechos Humanos mantienen continuo contacto con los parientes del detenido y acompañan las investigaciones en distintas locaciones.
La presidenta de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, Nora Cortiñas, afirmó a la prensa que la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, debe renunciar debido a su irresponsabilidad en el caso.
Cortiñas precisó que “es muy grave lo que ocurre en Argentina” y pidió a Bullrich que “renuncie ya si tiene algo de dignidad”.
Para algunos analistas, las posibilidades de que Santiago aparezca con vida son lejanas, pues si lo tuviera en su poder, el régimen macrista lo hubiese entregado, dada la repulsa internacional a la acción represiva de Gendarmería.
Por su cuenta, los Maldonado abrieron varias líneas de rastreo en el lugar de los hechos, y en otras locaciones, con Gendarmería, y con la Presidencia del país, sin resultado alguno.
El pasado 1 de septiembre, a un mes de los sucesos, el pueblo también se reunió en Plaza de Mayo para reclamar la vida del joven artesano. La escena se repitió en la gran parte de las provincias argentinas.