Insomnio, cerebro y corazón

El insomnio pudiera estar relacionado con mayores probabilidades de padecer de enfermedad coronaria, angina o infartos, y de accidentes cerebrovasculares

El insomnio puede deberse a problemas mayores de tipo emocional o psicológico, o de alguna incómoda enfermedad.
El insomnio puede deberse a problemas mayores de tipo emocional o psicológico, o de alguna incómoda enfermedad.

M.Sc. Dr. Alberto Quirantes Hernández *

Se define como la dificultad para iniciar o mantener el sueño. Se presenta en las personas con inconveniente para quedarse dormidas, quienes despiertan con frecuencia y les cuesta trabajo volver a adormecerse o se despiertan mucho más temprano de lo habitual. En general, sufren de cansancio crónico.

LAS CAUSAS DE UN MAL DORMIR

Hay múltiples razones para no dormir bien y van desde un colchón con deterioros hasta problemas mentales o físicos de diversa índole, pasando por temperaturas extremas, demasiados ruidos ambientales o cambios de costumbres en la vida habitual.

También puede incluirse el consumo de algunos productos como tabaco, algunos tipos de drogas  o por bebidas excitantes por contener  cafeína o cola.

Cuando es persistente, el insomnio puede deberse a problemas mayores de tipo emocional o psicológico, o de alguna incómoda enfermedad.

SE CONFIRMA

Según una investigación presentada en la Sociedad Europea de Cardiología (European Society of Cardiology), después de estudiar casi 13 000 personas de ambos sexos, entre los encuestados con una enfermedad arterial coronaria previa, más de la mitad dormían mal. El mismo problema con el sueño sucedió con el 48 por ciento de los supervivientes a un accidente cerebrovascular.

Sin embargo,  un porcentaje mucho menor de estas enfermedades fue observado en quienes no presentaron problemas con el sueño. Esto apoya la hipótesis de cómo un deterioro del sueño podría llevar a sufrir una enfermedad cardiovascular.

DIFERENTES PROBLEMAS CON EL SUEÑO

Despertarse en medio de  la noche, dormir menos horas de las necesarias y la fatiga durante el día se asoció con una reducción del flujo sanguíneo al corazón.

Solo los pacientes con la enfermedad arterial coronaria ya establecida, reportaron tener dificultades para permanecer dormidos y una duración corta del sueño.

Tener problemas para quedarse dormido y depender de las pastillas para dormir se asoció con la enfermedad arterial coronaria más con los accidentes cerebrovasculares, según el estudio.

CONSECUENCIAS DEL MAL DORMIR

La dificultad para seguir durmiendo refleja un aumento en la fragmentación del sueño, y se incluye a quienes se despiertan durante momentos breves.

Esto provoca una hiperactividad del sistema nervioso simpático y en el sistema de respuesta al estrés del cuerpo.

BUENAS SOLUCIONES

El insomnio a veces se soluciona con determinados medicamentos. Es aconsejable consumirlos solamente durante una corta etapa y en situaciones bien valoradas por un personal calificado.

Para un buen sueño debe mantenerse un hábito a la hora de acostarse y levantarse, dormir en un ambiente razonablemente confortable, sin exceso de calor o frío, sin ruidos molestos y con una adecuada comodidad en la cama.

Antes de dormir se deben evitar las comidas pesadas, el tabaco y las bebidas estimulantes como café o té.

Las malas noches no deben equilibrarse con siestas largas. Se debe respetar el horario del sueño nocturno y no dormir excesivamente antes de éste. Después se vuelve más difícil adquirir un horario de sueño tranquilo y reparador.

Un buen dormir también es una forma de preservar nuestra salud.

 

* Master en Ciencias y Profesor Consultante

  Jefe del Servicio de Endocrinología

  Hospital Docente Dr. Salvador Allende

  La Habana – Cuba

 

 

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