La malnutrición en los adictos al alcohol
La mayoría de estos adictos se alimentan mal, muchas veces por razones económicas o de mala salud, y se minimiza su suministro de nutrientes esenciales
M.Sc. Dr. Alberto Quirantes Hernández *
Un importante mecanismo para generar la adicción al alcohol es a través de la perturbación de los neurotransmisores del adicto por la maléfica acción de las bebidas alcohólicas y la subsiguiente desnutrición.
El neurotransmisor, conocido también como neuromediador, no es nada más que una molécula biológica dedicada a pasar información de una neurona a otra neurona consecutiva. Ambas se encuentran unidad gracias a una conexión conocida como sinapsis.
El neurotransmisor es liberado por unas bolsitas o vesículas colocadas en el extremo de la neurona transmisora durante la propagación del impulso nervioso. Actúa modificando el potencial de acción en su célula vecina, en este caso otra neurona, al fijarse o adherirse en puntos precisos de su membrana celular.
Por su parte, cada neurona se comunica con muchas otras de manera simultánea, aptas también para transmitir estímulos a través de sus propios neurotransmisores a sus numerosas vecinas varias veces por segundo. El neurotransmisor generalmente es conceptuado como una forma de comunicación celular diferente al de las hormonas, aunque la desigualdad entre ambas es a veces imprecisa.
ALCOHOLISMO Y NEUROTRANSMISORES
Un importante factor añadido capaz de influir en los neurotransmisores para llegar a ser deficientes, agotarse o perturbarse, es la importante deficiencia nutricional del alcohólico.
La mayoría de estos adictos se alimentan mal, muchas veces por razones económicas o de mala salud, y se minimiza su suministro de nutrientes esenciales como son los carbohidratos complejos, proteínas, grasas de calidad, vitaminas, minerales o antioxidantes.
Además, el alcohol y su perturbado metabolismo entorpecen la capacidad del cuerpo para digerir adecuadamente los alimentos y de absorber, almacenar y utilizar los nutrientes. También se agravan los problemas de sana alimentación por provoca daños, a veces graves, a órganos como el hígado y el páncreas.
CUANDO SE AGOTAN LOS NUTRIENTES EN EL CUERPO DEL ACOHÓLICO
Poco a poco el agotamiento de los nutrientes, también provoca desequilibrios y deficiencias importantes en los productos químicos del cerebro. Por lo tanto, el cuerpo del alcohólico se orienta hacia la dependencia de sustancias químicas, como las bebidas, para ilusamente recuperar y volver a sentir las emociones y los sentimientos de placer positivos estimulando a la fuerza sus neurotransmisores gracias a la acción etílica, pero totalmente vacíos de contenido.
Muchos alcohólicos también sufren de hipoglucemia como resultado de la mala nutrición y sobre el uso frecuente de azúcar y carbohidratos simples para elevar la glicemia al instante con el subsiguiente rebote hipoglucémico. Los síntomas de la hipoglucemia alcohólica, como la depresión, la fatiga y los mareos, no aportan a una persona la determinación necesaria para mantenerse sobrio durante mucho tiempo.
APOYO NUTRICIONAL AL ALCOHÓLICO EN RECUPERACIÓN
En el tratamiento del alcohólico en recuperación también se debe incluir la subsanación de las deficiencias nutricionales. En casi todos los casos pueden mejorar la tasa de éxito de los programas para alcanzar la sobriedad total y permanente.
Además de los métodos convencionales de recuperación como es su incorporación a terapias grupales en los centros de salud del país o en Alcohólicos Anónimos, un enfoque nutricional puede ayudar a frenar la apetencia de alcohol y exitosamente hacer frente a las manifestaciones de abstinencia.
La reposición de los nutrientes faltantes en el alcohólico en recuperación y en total y definitiva sobriedad, es a través de la dieta saludable donde se le aportan las proteínas, los carbohidratos complejos, las grasas, las vitaminas y los minerales adecuados. Ello puede marcar una evidente diferencia a favor del adicto.
Esto conlleva la orientación precisa dirigida a subsanar a veces serias deficiencias nutricionales capaces de afectar la química del cerebro. Estos faltantes alimentarios generan una mayor vulnerabilidad a caer en trampas adictivas y de recaídas en una persona adicta.
La dieta sana, que consta de carnes, azúcares y grasas saludables, vegetales y frutas variadas ricas en fibras y nutrientes, es un magnífico punto de partida para la recuperación del equilibrio químico del cuerpo. Además, estos alimentos también ayudan a normalizar las fluctuaciones en los niveles de azúcar en la sangre, evitando la hipoglicemia alcohólica, capaz de aumentar las necesidades de ingerir alcohol a modo de combustible.
Además de los cambios en la dieta y estilo de vida, los suplementos de vitaminas específicas, minerales, aminoácidos, ácidos grasos esenciales y determinadas hierbas, pueden ser útiles en la corrección de estos desequilibrios y ayudar a ganar la pelea frente a la dependencia al alcohol.
* Master en Ciencias y Profesor Consultante
Jefe del Servicio de Endocrinología
Hospital Docente Dr. Salvador Allende
La Habana – Cuba