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Cobertura docente, una asignatura pendiente

Este año unos mil jóvenes se prepararán como profesores para la enseñanza Secundaria Básica en las escuelas pedagógicas

Yuniel Labacena Romero

… el maestro es meritorio y generoso padre de muchos”.

José Martí

 

El nuevo curso escolar está en sus marcas y casi listo. Más de un millón 750 mil alumnos marcharán a las 10 698 instituciones educacionales que el próximo cuatro de septiembre abrirán sus puertas en toda la geografía nacional. No pocos recursos y otras necesidades se aseguran desde ya para convertir cada escuela en modelo y bastión de la educación, la ética y la moral socialista.

Sin embargo, hay temas que no escapan al debate popular y tampoco de las reuniones efectuadas en cada provincia previo al período lectivo: la falta de maestros. Numerosas acciones se han desarrollado para lograr la total cobertura de los claustros —y hasta algunas van dando sus primeros resultados—, pero el camino continúa espinoso, sobre todo para las provincias de La Habana, Matanzas, Artemisa y Mayabeque.

Sobre el tema, Ena Elsa Velázquez Cobiella, ministra de Educación, informó que 235 000 maestros estarán frente al aula. Se garantiza el 93 por ciento de los docentes sin alternativas y se cubren todas las necesidades con más de 17 800 jubilados reincorporados, profesores contratados y alumnos ayudantes de las universidades, entre otras variantes. Y también habrá maestros con sobrecarga docente, los cuales reciben una remuneración especial.

Por suerte, pese a estas opciones sigue priorizándose la formación de maestros. En consonancia trabajarán 26 escuelas pedagógicas, con una matrícula superior a los 23 000 alumnos. Como se conoce, en ellas se formaban tradicionalmente maestros para las enseñanzas Primaria, Prescolar, Especial y de Inglés para la enseñanza Primaria, a lo cual se suman ahora más de 1 700 jóvenes que se prepararán como profesores para la Enseñanza Técnica Profesional y unos mil jóvenes para la de Secundaria Básica, nivel educativo con mayores afectaciones.

Esta última opción constituye una novedad al abrirse por vez primera. Según comentó Velázquez Cobiella, en entrevista a la revista Bohemia, la formación de profesores de secundaria básica, de nivel medio superior, con estudiantes egresados de noveno grado empezará en todas las provincias, donde abrirán una o dos especialidades, según las necesidades, el claustro e instalaciones disponibles. Agregó que luego los jóvenes podrán ingresar a las universidades para graduarse como licenciados en la especialidad, mediante el curso para trabajadores, exentos de realizar pruebas de ingreso.

Otra variante es que con egresados de las escuelas pedagógicas de la especialidad de maestro primario se formarán también profesores para la enseñanza Secundaria Básica. En este caso se abrirán siete especialidades: Matemática, Física, Química, Biología, Español-Literatura, Historia y Educación Ciudadana e Inglés, y según Enia Rosa Torres Castellano, directora de Formación de Personal Docente del Ministerio de Educación, es vital ante la falta de docentes para ese nivel de enseñanza.

Torres Castellano explicó, además, que los jóvenes que optaron por esta modalidad se ubicarán laboralmente en una secundaria básica del municipio cabecera de la provincia y en un sistema de estudio-trabajo, asistirán a las instituciones donde fueron asignados a realizar determinadas actividades, en las que se incrementará gradualmente el nivel de complejidad.

Según las orientaciones para la atención a estos jóvenes, en el primer año durante los tres primeros meses del curso estarán dedicados a tiempo completo a los estudios en la Universidad y en los meses posteriores continuaran sus estudios asistiendo tres veces a la semana a la universidad y dos veces a la semana a la secundaria. En esta etapa inicial no tendrán carga docente. Solo a partir del cuarto mes en que comience el primer año de la Universidad podrán asumir paulatinamente determinadas actividades del proceso docente educativo de su especialidad.

En los años posteriores la carga docente se irá incrementando gradualmente, a la vez que debe ir disminuyendo la presencialidad en los encuentros en la Universidad. Asimismo, existirá una atención priorizada por parte del consejo de dirección de la escuela a estos compañeros y todos deben tener un tutor, este último el mejor especialista de la escuela donde estén ubicados o de la escuela más cercana, o el jefe de grado.

Para lograr la cobertura docente se buscan alternativas, pero como apuntó la ministra de Educación, la solución real y definitiva se encuentra “en los centros formadores de maestros: escuelas pedagógicas y facultades pedagógicas universitarias, y para ello es necesario seguir enalteciendo la labor del profesor, su papel en la sociedad, y la comprensión de todos del valor de la universalidad de esta profesión”.

Se trata de una cuestión que toca a todos y que necesita una mirada plural, con particulares análisis desde cada territorio. Estamos obligados a encontrar respuesta para que el déficit de docentes no impacte contra la formación del hombre nuevo. Habrá que recurrir a cuantos mecanismos y acciones aparezcan para detener el éxodo. No hay otra opción.

Tomado de Cubahora

Publicado: agosto 31, 2017 por Vanessa Alfonso No hay Comentarios

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