Monumento a los chinos
La escultura perpetúa la memoria de los combatientes chinos que pelearon en las dos guerras por la independencia
La columna de granito, ubicada en Línea y L, en el Vedado, se eleva sobre una base del mismo material, que lleva inscripciones en su cara anterior.
Tiene ocho metros de altura, una base de un metro de altura y 1,10 metros de diámetro en su parte más ancha. La cima de la columna es de granito pulido a brillo de espejo, y tanto la cima como la base lucen anillos de bronce.
Perpetúa la memoria de los combatientes chinos que pelearon en las dos guerras por la independencia, la de 1868-1878 y la de 1895-1898. Fue costeado por la colonia china por conducto de la Legación de ese país en La Habana.
De ellos dijo el mayor general Máximo Gómez: «No hubo un chino cubano traidor. No hubo un chino cubano desertor».
Tomado del periódico Juventud Rebelde