La Colmena TV: espacio estelar de la programación veraniega
Tener talento es tener buen corazón, José Martí

Jesús Dueñas Becerra
No creo, honestamente, que en el lenguaje cervantino haya un aforismo que refleje —con mayor claridad— los objetivos ético-humanistas y estético-artísticos que se ha trazado La Colmena TV, uno de los espacios más logrados de la actual programación estival, dirigido —básicamente— a la grey infanto-juvenil. El guion es del realizador Jaime Fort (Vivir del cuento) y la dirección general del genial artista Carlos Alberto (Tin) Cremata Malberty, quien jerarquiza la emblemática compañía La Colmenita, cuyo prestigio trasciende —con creces— nuestras fronteras geográfico-culturales.
Es un espacio que cautiva, no solo a los pequeños príncipes, sino también a los televidentes de todas las edades…, pero, según mi leal entender y sano juicio, el horario (20:30 hora local) no se ajusta —en modo alguno— a las necesidades fisiogénicas que experimentan los infantes en relación con la hora en que deben viajar al mundo mágico de los sueños Ese es —en mi opinión— el único señalamiento imputable a dicho programa.
Los niños y adolescentes que participan en La Colmena TV reciben una formación integral, ya que no solo cantan, bailan, actúan, sino también descubren en los maestros e instructores, tanto en los ensayos, como en las presentaciones ante el público, los valores éticos, ideo-estéticos, patrióticos, humanos y espirituales en que se estructura la personalidad infanto-juvenil.
Por otra parte, habría que destacar la espontaneidad, la naturalidad —no están a la caza de posiciones para impresionar al auditorio ni al telespectador— la simpatía que irradian, la complicidad de esos chicos con el público que abarrota el set de filmación o el que está detrás de la pequeña pantalla.
Los colmeneros presentadores se caracterizan —fundamentalmente— por el carisma que los identifica en el medio audiovisual, por liberar su yo niño, y en consecuencia, utilizar los mismos códigos empleados por los “Ismaelillos” en su universo lúdico para poder comunicarse fluidamente con ellos ¡Cuánto tienen que aprender de esos encantadores jóvenes algunos presentadores de espacios infanto-juveniles de participación, tanto radiales como televisivos!
Un párrafo aparte, merece la agrupación musical que acompaña a los niños y adolescentes que interpretan canciones infantiles de tiempos pretéritos, lamentablemente invisibilizadas en los medios, porque —al decir de los ¿decisores?— no les agradan a los príncipes enanos. Para desmentir esa falacia, solo hay que percibir cómo esos menudos vocalistas disfrutan interpretándolas, así como la alegría contagiosa generada en los receptores de esa música, compuesta especialmente para «los que saben querer y para quienes trabajamos».
No me asiste la más mínima duda de que incluir en la programación de verano La Colmena TV devenía una acuciosa necesidad presentada por los pequeños televidentes desde hace mucho tiempo, y que la sección infanto-juvenil de la televisión cubana ha sabido satisfacer con creces
No quisiéramos finalizar esta crónica, sin antes felicitar calurosamente, no solo a Jaime Fort y a Carlos Alberto Cremata Malberty, principales artífices de ese loable proyecto audiovisual, sino también a todos y cada uno de los integrantes del equipo de realización, así como a los niños y adolescentes que participan en las competencias que tienen lugar en el contexto de La Colmena TV.
Tomado de Radio Progreso
Mensaje Genial idea, los que saben querer siempre aportan un grano de felicidad en cada hogar cubano. No cambien el horario, en el que está tanto niños como adultos podemos disfrutarlo, más temprano no podemos por quehaceres y dificultad con el transporte. los felicito, Cremata, como siempre un 10 para tu colectivo
Gracias por su comunicación…