Enseñar a nuestros economistas a pensar, un reto de la universidad cubana

Es necesario dedicar muchas horas a las áreas del saber que siguen permeando la explicación y comportamiento de los sucesos que alrededor de la economía se dan en el mundo actual

La reestructuración en marcha de la empresa cubana y el perfeccionamiento del sistema empresarial (Decreto No 281 de 2014, aprobado por el Consejo de Ministros) constituyen la arista esencial de la transformación definitiva de la economía.
La reestructuración en marcha de la empresa cubana y el perfeccionamiento del sistema empresarial (Decreto No 281 de 2014, aprobado por el Consejo de Ministros) constituyen la arista esencial de la transformación definitiva de la economía.

Carlos Heredia Reyes

En el amplio proceso de consulta popular en el que participaron más de un millón 600 mil cubanos, para discutir, enriquecer y aportar ideas en torno a los documentos rectores del presente y futuro del país, sin dudas, un valioso papel desempeñaron los profesionales de las ciencias económicas.

Nos referimos a la Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista; a las bases del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030: Visión de la Nación, Ejes y Sectores Estratégicos; así como a las nuevas modificaciones a los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, documentos recientemente aprobados en el III pleno del Comité Central del Partido  y posteriormente ratificados por la Asamblea Nacional del Poder Popular en sesión extraordinaria.

Muchos economistas no solo encabezaron los encuentros realizados a nivel de base, sino que indistintamente en eventos científicos como talleres, simposios o conferencias y a través de los medios de comunicación, han ofrecido interesantes valoraciones, han esclarecido dudas, han alertado de posibles fenómenos y han motivado el debate y la reflexión en torno a determinados asuntos importantes.

Mas a la academia económica cubana le sigue quedando la deuda de enseñar a pensar como demandan los tiempos presentes y futuros, pues la velocidad y profundidad de los cambios internos y externos imponen asumir un enfoque dialéctico y materialista en la dirección y materialización de los cambios.

Este es el criterio de Inocencio Raúl Sánchez Machado y Zulma María Ledesma Martínez, profesores de la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas, quienes en un artículo publicado a mediados de 2016 en la revista cubana de Ciencias Económicas -EKOTEMAS-, aluden a los retos en la formación actual y futura de los profesionales de la rama.

Consideran que la sociedad cubana actual tiene poco de común con la de los noventa. “Esta ha transformado sus bases, aun cuando sus esencias y metas de humanismo y justicia social no se modifican”, en tanto “el perfeccionamiento del modelo cubano entroniza la aparición y desarrollo de nuevos agentes y cambia el entramado de intereses económicos sociales”.

Ambos especialistas recuerdan el envejecimiento poblacional como el más trascendental cambio demográfico del país, a la par que junto a las nuevas formas de gestión (-protagonismo del sector no estatal-) se incorporan mecanismos de dirección con alto contenido financiero y de enfoque hacia el mercado, sin abandonar en lo estratégico la planificación.

La reestructuración en marcha de la empresa cubana y el perfeccionamiento del sistema empresarial (Decreto No 281 de 2014, aprobado por el Consejo de Ministros) constituyen la arista esencial de la transformación definitiva de la economía.

Para el proyecto de la Revolución cubana, los retos en la arena internacional son de naturaleza diversa pues los fundamentos de su comercio exterior han sufrido un redimensionamiento cuantitativo y geográfico, desde controlar el continente europeo casi el 80% del intercambio de mercancías de Cuba en 1985, mientras América solo representaba algo más del 3.2%, hasta una situación en la que ahora esta última ocupa más del 60%, señala el artículo de la revista EKOTEMAS.

Se abren posibilidades no despreciables para el acceso a fuentes externas de inversión en la economía real, afirman Sánchez Machado y Ledesma Martínez, quienes tras aludir a otros componentes de la realidad nacional e internacional llegan a la conclusión de la necesidad de dedicar muchas horas no solo a la economía, sino también a las matemáticas, historia, geografía, sicología, sociología, pensamiento universal, la política o la física.

Para ambos especialistas estas “son las áreas del saber que siguen permeando con mayor fuerza la explicación y comportamiento de los sucesos que alrededor de la economía se dan en el mundo actual y, lo más retador aún, en el que pudieran abocarse a vivir las próximas generaciones de habitantes que pueblen el planeta.

Y subraya el artículo de estos profesores de la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas:

Situar al estudiante universitario en el mundo del saber económico, conducirá a hacerlo sentir «médico» en la sociedad que vivirá a la vuelta de un lustro de su existencia, “médico social» para «prevenir o curar males” del hogar, el barrio, las personas, los municipios, sus provincias, el país o de aquellos países o instituciones internacionales donde puedan laborar en años futuros; “males” tan especiales, fruto de enfermedades no producidas en el cuerpo humano, sino en el complejo entramado de variables y mecanismos que hacen posible el crecimiento, el dinamismo productivo, el aumento de la calidad y nivel de los servicios; en definitiva, el bienestar individual, colectivo y general.

“Cuanto se ha hecho y cuanto queda por hacer en enseñar a pensar es uno de los retos en que deberá trabajar la universidad cubana en el futuro inmediato y en los años que están por venir”, aseguran ambos expertos.

 

 

 

 

 

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