La historia del agua en San Cristóbal de La Habana

El asentamiento definitivo de la villa de San Cristóbal de La Habana, al lado oeste de la bahía, siempre ha sido considerado por los historiadores como un posicionamiento inmejorable y de muchos beneficios socioeconómicos

“La Zanja Real, acueducto imprescindible para la consolidación de la población, fue una tarea evidentemente superior a las capacidades constructivas, técnicas y financieras de los habitantes de la villa
La Zanja Real, acueducto imprescindible para la consolidación de la población, fue una tarea evidentemente superior a las capacidades constructivas, técnicas y financieras de los habitantes de la villa


Sin embargo, aquella ubicación implicaba un grave problema: carecía del abasto de agua potable.

“La Zanja Real, acueducto imprescindible para la consolidación de la población, fue una tarea evidentemente superior a las capacidades constructivas, técnicas y financieras de los habitantes de la villa; por lo cual, en tanto se acometía, otras soluciones del problema eran tema recurrente en las discusiones del cabildo habanero. Algunas de estas soluciones llegaron de la mano de la experiencia acumulada por siglos de civilización greco-latina y árabe, como los aljibes para colectar aguas pluviales, y los pozos”, según el especialista Darwin A. A. Rduengo, del Centro Nacional de Conservación, Restauración y Museología de Cuba.

El Callejón del Chorro, en el centro histórico de la ciudad.
El Callejón del Chorro, en el centro histórico de la ciudad.

De acuerdo con estudios arqueológicos, la Madre de agua (lugar donde brotaban los manantiales represados en 1587), que era considerada como una fuente o cisterna, se ubicó en el espacio que hoy ocupa la Galería de Arte Víctor Manuel en El Callejón del Chorro, en el centro histórico de la ciudad.

La concepción del propio Callejón estuvo ampliamente influenciada por los canales de la Zanja que atravesaban el lugar y que según los estudiosos del tema, se mantuvieron en funcionamiento hasta el año 1835, cuando se inauguró el acueducto de Fernando VII. Allí, en los cimientos de la casona número 68, estaban los canales y las cajas de agua, los cuales eran de acceso público para cumplir su función social como proveedores de agua potable a la población.

Actualmente, este es uno de los sitios más visitados por cubanos y extranjeros, dada su proximidad a la bahía y a la Plaza de la Catedral. Además, en el propio Callejón del Chorro, que aún mantiene su nombre, funcionan varios restaurantes donde los transeúntes pueden disfrutar la comida típica cubana, en un lugar indisolublemente ligado a la historia fundacional de la Villa de San Cristóbal de La Habana.

Centro Histórico de La Habana
Centro Histórico de La Habana

Tomado de Radio Rebelde

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