Sebastián Piñera intentará volver a La Moneda

 El multimillonario ex presidente es candidato oficial de la derecha chilena

Analistas basan su opinión sobre el eventual triunfo del tercer hombre más rico de Chile.
Analistas basan su opinión sobre el eventual triunfo del tercer hombre más rico de Chile.

Mariela Pérez Valenzuela

El multimillonario político, empresario e inversor Sebastián Piñera es uno de los candidatos con mayores posibilidades –hasta ahora- de ganar las elecciones presidenciales de noviembre próximo en Chile, con lo que repetiría su estancia en el histórico Palacio de La Moneda.

El 19 de ese mes están convocados a las urnas 14 millones 121 mil 316 eventuales votantes, bajo cuya responsabilidad estará también la selección de 155 diputados, en ejercicio entre el 2018 y el 2021, y 23 senadores, desde el próximo año hasta el 2023.

Analistas basan su opinión sobre el eventual triunfo del tercer hombre más rico de Chile en el buen porcentaje de preferencias acumuladas en las elecciones primarias efectuadas el pasado día 2, en que dos importantes partidos determinaron sus candidatos oficiales para los comicios.

Ese día de bajas temperaturas y la final de la Copa Confederaciones en la que la austral nación se la jugaba contra Alemania, una parte de la población chilena acudió a los colegios electorales para definir quienes quedarían como rivales en las presidenciales.

Son tres los partidos que están en la pugna, pero solo dos, la coalición derechista Chile Vamos, y el recién formado Frente Amplio de izquierda midieron fuerzas en esa oportunidad. El tercero, el oficialista Nueva Mayoría, decidió no arriesgarse y anunció que llevará a la liza a los senadores Alejandro Guillier y Carolina Coic.

Por Chile Vamos ganó Piñera quien encabezó el gobierno entre 2010 y 2014, lo cual ya era esperado, y por el Frente Amplio lo hizo la periodista Beatriz Sánchez, quien durante su tribuna en radio La Clave defendió la lucha de los estudiantes en las calles por una educación gratuita y de calidad en los últimos años.

Nueva Mayoría, que colocó a la mandataria Michelle Bachelet en el cargo, no sopesó la importancia de las primarias de manera adecuada, pues quizás muchos de los votos de Chile Vamos hubiesen sido para su boleta, ya que el electorado no observa mucha diferencia entre las dos agrupaciones que defienden el neoliberalismo como sistema.

De acuerdo con algunos medios santiaguinos, la derecha en bloque acudió a votar por Piñera, mientras que los de otros partidos tradicionales, entre ellos los integrantes de la coalición oficialista, dijeron a sus militantes que se quedaran en casa, viendo el partido, pues estos comicios no eran definitivos.

Sin embargo, y a pesar del alto abstencionismo, los seguidores de la política interna conocen que este tipo de enfrentamiento comicial suele ser visto como un balón de ensayo de lo que podría ocurrir dentro de cuatro meses.

Si el comportamiento de los votantes se repitiera en las generales, Piñera tendría asegurado el cargo, quizás en segunda vuelta, pero sí con el mayor porcentaje de votos a favor.

El ganador de las preliminares fue Chile Vamos con el ex presidente, quien obtuvo 827 mil 347 en solitario, casi el cuádruple de las boletas del incipiente Frente Amplio, con 327 mil, por debajo de lo que esperaba su dirección, ahora enfocada en una campaña basada en el mejoramiento de la calidad de vida de la población.

En declaraciones a la prensa, Piñera, líder del partido derechista Renovación Nacional, confirmó que la coalición que representa ganó más de un millón de votos y afirmó que la candidata Sánchez no constituye un peligro en su carrera hacia La Moneda.

Defensor del mercado como regulador de la economía, el ex mandatario defendió la creación de un millón de puestos de trabajo y algunas medidas para elevar el nivel de desarrollo nacional, que, en su percepción, podrían solucionar algunos de los muchos problemas que enfrenta Chile en la actualidad, debido, entre otras causas, a los bajos precios del níquel, su principal producto de exportación.

Algunos críticos del gobierno de Bachelet indican que su gobierno no creó un ambiente propicio para las preliminares ya que la convocatoria fue débil debido a que su coalición no participaría.

La eventual victoria de Piñera, quien durante su mandato reprimió de manera brutal a los estudiantes y los trabajadores en las calles, está dada, opinan expertos, dada la cohesión visible en la derecha.

Lo contrario de lo que ocurre a lo interno de Nueva Mayoría que no logró ponerse de acuerdo –como ocurre siempre con la izquierda en Chile- para llevar un solo candidato a las presidenciales, y que después determinó no medirse con los otros pre postulados. Quedaron sin visibilidad para el electorado.

El Frente Amplio, una bocanada de aire renovador en el desgastado escenario político chileno, tiene por delante una dura batalla si quiere llegar a una segunda vuelta que ahora todavía se considera difícil para su candidata.

Hay que considerar que la media chilena comulga en su mayoría con la derecha y seguramente arremeterá contra la periodista Sánchez, quien aparece como una opción de los partidos que se han alejado de Nueva Mayoría y su tarjeta de presentación socialdemócrata.

Un importante filón de votantes de la agrupación oficialista puede entregar sus votos al Frente Amplio, ya que sus dos candidatos no cumplen con la expectativa de la juventud en especial.

Algunas fuentes políticas estiman que las puertas no se han cerrado para esa joven entidad política pues aunque el ciclo electoral comienza a cerrarse, una campaña electoral sólida basada en cambios a futuro para el país podría hacer la diferencia en noviembre.

 

 

 

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