Caribe por mayor unidad

Cumbre XXXVIII de Caricom rechaza injerencia en Venezuela

Cumbre XXXVIII de Caricom
Cumbre XXXVIII de Caricom

Mariela Pérez Valenzuela

Una vez más las naciones insulares del Caribe brindaron una lección de unidad regional al pronunciarse por nuevas acciones para favorecer sus pequeñas economías, en tanto rechazaron, una vez más, la injerencia extranjera en Venezuela, acosada por la derecha internacional que pretende derrocar la Revolución Bolivariana.

La ratificación de su postura de defensa de la independencia y la soberanía nacional de Venezuela en la reciente XXXVIII Cumbre de la Comunidad del Caribe (Caricom) sigue a su negativa en el seno de la Organización de Estados Americanos (OEA) de aislar a la nación suramericana y propiciar una intervención extranjera en su territorio.

Los países del Caribe -15 de ellos integrados en Caricom- han inclinado la balanza a favor del gobierno del presidente Nicolás Maduro en la OEA, con un voto en bloque contra los intereses de Estados Unidos de apropiarse del petróleo y otras riquezas naturales mediante la aplicación de la llamada Carta Democrática de esa organización con sede en Washington.

La firme postura de los caribeños permitió quebrar los planes intervencionistas de la Casa Blanca, apoyada por sus aliados en América Latina.

Ahora, en su cita efectuada en el Centro de Comercio de Saint George, Granada, temas de gran importancia para el grupo y para la región fueron analizados con la mira puesta en alcanzar un nivel más alto de independencia económica, en momentos de incertidumbre ante la incierta política exterior de Estados Unidos, y la separación del Reino Unido de la Unión Europea, dos elementos que podrían afectar el Caribe.

El primer ministro de Granada y presidente temporal de la Caricom, Keith Mitchell, hizo hincapié en que es preciso pensar en futuro, y se proyectó sobre la creación del Mercado Único y de Economía (CSME, por su sigla en inglés), el cual permitirá la libre circulación de bienes, servicios y trabajo.

La puesta en marcha de este mecanismo, precisó, será la mejor respuesta a nivel global de los pequeños estados caribeños para competir con los grandes mercados de Europa y de Estados Unidos.

Para los caribeños, cuyas economías se basan en lo fundamental en el turismo, tienen en el CSME el espacio idóneo para adoptar medidas para el desarrollo socioeconómico de la región, según expresaron varios jefes de gobierno presentes en Saint George.

Los miembros de Caricom son Antigua y Barbuda, Bahamas, Barbados, Belice, Dominica, Granada, Guyana, Haití, Jamaica, Montserrat, Santa Lucía, San Kitts y Nevis, San Vicente y las Granadinas, Suriname y Trinidad y Tobago.
En calidad de asociados participan Anguila, Bermuda y las Islas Vírgenes Británicas, Caimán y Turcas y Caicos.

Otras naciones con costas en el mar Caribe, como Venezuela, Colombia, Cuba y México no forman parte de este mecanismo regional.

Venezuela y Cuba mantienen especiales relaciones con las ínsulas, hasta las que han llegado los principios de solidaridad de estas naciones a través de la Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América (ALBA).

Durante la presidencia de Hugo Chávez Frías fue creada Petrocaribe, una organización que favoreció la llegada de petróleo a las islas en momentos en que un barril del crudo era impagable para las débiles economías de la zona. Petrocaribe –de la cual forman parte Nicaragua, entre otros países- permitió la venta de petróleo a precios solidarios, lo que permitió mantener en funcionamiento el turismo en las islas.

Asimismo, miles de caribeños se han beneficiado con la Misión Milagro, patrocinada por Cuba y Venezuela, que permitió la atención oftalmológica gratuita a los caribeños, en especial los urgidos de operación de cataratas.

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