El verano, la noche y la felicidad
La céntrica avenida 23 volvió a convertirse este viernes en librería enorme, galería sui géneris, espacio de citas y sala de cine y de conciertos al aire libre, en una iniciativa llamada Fiesta de las Artes
Lourdes M. Benítez Cereijo
La céntrica avenida 23 volvió a convertirse en librería enorme, galería sui géneris, espacio de citas y sala de cine y de conciertos al aire libre, en una iniciativa llamada Fiesta de las Artes.
Las acciones comenzaron temprano, gracias al empeño del Ministerio de Cultura y sus instituciones, y a la decisiva participación del Gobierno y el Partido de la capital. Una complicidad que se ha dado en todo el país, de modo que, a partir de las 10:00 hora local, la literatura tomó las calles en todas las cabeceras provinciales —en La Habana desde 12 hasta Malecón—, en una acción que todos han llamado Un libro para ti.
El horario de la mañana estuvo dedicado a los niños. En La Habana, pensando en ellos, los cines 23 y 12, Riviera y La Rampa exhibieron varios filmes inspirados en obras literarias, mientras que no faltaron las representaciones teatrales, la música, las acciones plásticas, según informó Edel Morales, vicepresidente del Instituto Cubano del Libro.
En la tarde hubo lecturas de narrativa y poesía. Esta última llegó de la mano del Café literario Aire de Luz, en el Centro Cultural Fresa y Chocolate.
Casi 40 puntos de venta, en representación de las diferentes editoriales, ofrecieron la oportunidad de acceder a buscados títulos.
Luego, a partir de las 18:00, llegó la música: el hip hop con sus descargas en la Cancha de B, el jazz con los jóvenes virtuosos que se agruparán en la esquina de 23 y L; la trova con Diego Gutiérrez y Frasis, en el parque Mariana Grajales…, para cerrar con broche de son en la Tribuna Antiimperialista, con Manolito Simonet y su Trabuco, y con Azúcar Negra. Y todo para darle la más artística bienvenida al verano.
Tomado de Juventud Rebelde