Un gigante comienza a despertar
Más de una década de improductivo letargo sumergió al gigante de los mercados de La Habana casi en el olvido

Justo cuando el enorme edificio se convertía en un peligro para el tránsito de peatones y vehículos, comienza a despertar bajo el ruido de los obreros que escarban en la piedra con el propósito de sanear la estructura del Cuatro caminos: otrora lugar de convergencia de los mercaderes y las fondas de comida China, identificado en el friso con el bajorrelieve del Cuerno de la abundancia y las historias de ese lugar contadas por los abuelos.

Tomado de Tribuna de La Habana