Muestra de cine español en La Habana

El cine español se vuelve a presentar como una cinematografía en constante búsqueda estética y moral que se interroga a sí misma ante los problemas de las crisis sociales

La nueva muestra de la cinematografía ibérica sugiere en el programa de exhibición 10 títulos de recién producción nacional
La nueva muestra de la cinematografía ibérica sugiere en el programa de exhibición 10 títulos de recién producción nacional

Francisco Delgado

Quien conozca bien de cerca el cine de autor español, sabrá no sólo de su excelente y fino dominio para hacer buenos guiones, sino también para contar demoledoras historias, incluso, atendiendo a ¿cómo conectar los imaginarios creativos con la atención emocional del espectador por más de hora y media en la sala oscura?

A este punto reflexivo se dirige la mirada de la nueva muestra de la cinematografía ibérica que nos sugiere en el programa de exhibición 10 títulos de recién producción nacional. Los cuáles estarán en la cartelera de los cines 23 y 12, La Rampa y Chaplin hasta el próximo 22 de junio en las tandas de las 5 y 8 pm respectivamente.

La película “1898: los últimos de Filipinas”, ópera prima del director Salvador Calvo es una invitación de referencia en la cita. La exquisitez de su guión con una lograda puesta en escena demuestra la austeridad de una narrativa bien sutil, con reflexiones profundas sobre el devenir del ser y la historia frente a una colorida esteticidad que trasciende más allá de la sala por su ímpetu apasionado.

La película “1898: los últimos de Filipinas”
La película “1898: los últimos de Filipinas”

El filme aborda en su trama el hecho histórico y bélico de uno de los tantos pasajes de la memoria de la colonia española. Un argumento sentencioso sobre el sentido de la guerra y la ética de quienes la conducen, tras el ambicioso ideal del poder y la mezquindad del hombre.

Una cinta que insiste repasar de conjunto los sueños con los proyectos de vida, la inexperiencia de los actos y la necedad del conocimiento, a merced de lo que puede acarrearse como postura y decisión futura. De otra parte, se halla como esa compleja fórmula de balance entusiasta entre espíritu, realidad e imaginación, “El olivo”.

Una propuesta de la conocida directora Iciar Botlain, que nos lleva a alejarnos de los conocidos convencionalismos dramáticos para adentrarnos en el complejo mundo de las significaciones metafóricas del cine. Una cinta que se interroga constantemente desde el arte de la metáfora sobre la búsqueda de la felicidad y el devenir de la vida, a pesar de la presencia del pesimismo y la maldad.

El filme recibió el premio “Goya” a la mejor actriz revelación con la actuación de Ana Castillo, en el personaje protagónico de la joven Alma de 20 años que representa el sentir de una familia española en pleno siglo XXI. Una estructura social que lucha por alcanzar el porvenir en medio de una cruel y desventajosa crisis social.

El olivo se toma en la cinta como símbolo milenario en litigio, que desea ser recuperado a voluntad y representación de cualquier precio. Con destellos comunes por la notable combinación de las especialidades de la dirección de arte y el diseño de la banda sonora están los títulos del director Koldo Serra y Oskar Santos.

En el caso, de Serra con su filme “Gernika” nos ofrece una historia alrededor de la población vasca bombardeada por la aviación nazi durante la guerra civil española. Otro título bélico que critica el sin sentido de la guerra cuando aplasta lo más significante de la existencia: la vida.

Asimismo, “Zipi y Zape y el club de la Canica” narra el conflicto que viven dos mellizos traviesos que son internados en el colegio Esperanza donde no son permitidos los juegos. Este último filme cuenta con una de las actrices de Almodóvar, Elena Anaya, quién nos regala momentos inolvidables con su tono tragicómico y notable carisma actoral que viene siempre de más a más, para alentarnos de como se crecen sin temor las magnas en la escena.

“El hombre de las mil caras” y “Un monstruo viene a verme”, también clasifican entre lo mejor de la muestra del cine hispano que tras la coartada del celuloide más facilista y comercial trata de mover las exigencias del espectador a un cine más ético, reflexivo y metafórico.

Aplausos, retirados para la muestra española que llega en este mes de junio cercano al intenso verano cubano como una propuesta de lujo para estremecer el alma, en tiempos de crisis y escaso ejercicio cognitivo, cuando se hace ecos la deformada realidad frente al mundo de los que aún sueñan.

 

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