AGUA Y PESO CORPORAL

El cuerpo humano está compuesto de entre un 55 y un 78 por ciento de agua, según estatura, sexo, edad y complexión
 
La persona sana puede ingerir toda el agua que desee para calmar la sensación de sed, pues el exceso se elimina de forma rápida y fácil por los riñones.
La persona sana puede ingerir toda el agua que desee para calmar la sensación de sed, pues el exceso se elimina de forma rápida y fácil por los riñones.

 

M.Sc. Dr. Alberto Quirantes Hernández

El cuerpo humano está compuesto de entre un 55 y un 78 por ciento de agua, según estatura, sexo, edad y complexión.

Por ejemplo, una persona promedio con un peso de 70 kilogramos (154 libras) aproximadamente, alberga dentro de su cuerpo alrededor de 42 litros de agua. Representan el 60 por ciento de su peso.

Como promedio, necesitamos 2,5 litros de agua cada día. A veces nuestro cuerpo pide, y hay que darle mayores cantidades, como es el caso del ejercicio físico intenso, las elevadas temperaturas ambientales, la fiebre, los vómitos y las diarreas, etc.

LA SALUD DE LAS PERSONAS

Una persona enferma, después de un ejercicio o expuesta directamente a fuentes de calor, perderá mucho más líquido y sus necesidades de consumo también aumentarán.

La persona sana puede ingerir toda el agua que desee para calmar la sensación de sed, pues el exceso se elimina de forma rápida y fácil por los riñones.

LOS CAMINOS DEL AGUA

Sumamos agua a nuestro organismo de tres maneras diferentes: los líquidos que se beben —incluida el agua como tal—, la contenida en los alimentos sólidos y la tercera, a través de nuestro metabolismo interno como consecuencia de los procesos metabólicos de las proteínas, las grasas y los hidratos de carbono.

Se señala que normalmente, alrededor de un 20 por ciento del agua se absorbe con la comida, mientras el resto se adquiere mediante el consumo de agua como tal  y otras bebidas.

El agua se elimina del cuerpo de muy diversas formas: a través de la orina, las heces, en forma de sudor, o en forma de vapor de agua, por exhalación del aliento.

EL AGUA Y EL PESO

Beber más agua contribuye a adelgazar, pues un mayor consumo de este preciado líquido incrementa el gasto calórico del organismo en los procesos de su absorción, distribución, metabolización y eliminación. Este valioso nutriente es el único que no aporta ni una sola caloría al organismo humano. Las gasta pero no las restituye.

Si selecciona un vaso de agua en lugar de una cerveza o un refresco endulzado con azúcar, se  puede reducir el riesgo de obesidad

Tomar un vaso de agua en lugar de una cerveza cada día reduce el riesgo de obesidad en un 20 por ciento.

Cambiar un refresco endulzado con azúcar por agua diariamente se asocia con un 15 por ciento menor de volverse obeso.

 

LA INVESTIGACIÓN

Estos resultados surgen de una  investigación  realizada en el Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona y publicada en la revista Nutrients.

La sustitución de otros tipos de bebidas por agua no redujo el riesgo de obesidad. Las otras bebidas incluían: la leche entera, semidescremada o descremada, refrescos dietéticos, café, jugo de naranja y otros jugos.

PREVISORES ANTE TODO

La obesidad conlleva un riesgo más alto de desarrollar otras enfermedades como la diabetes, la hipertensión arterial o las enfermedades cardiovasculares.

Sustituir estas bebidas poco saludables como son la cerveza y los refrescos ricos en calorías azucaradas, por  agua, es un objetivo importante a tener en cuenta cuando se desee bajar de peso o mantener un peso adecuado.

Solo se trata de conocer estos aspectos y actuar con una buena dosis de sentido común a la hora de elegir las bebidas adecuadas con el fin de conservar un buen peso y una buena salud.

 

* Master en Ciencias y Profesor Consultante

Jefe del Servicio de Endocrinología

Hospital Docente Dr. Salvador Allende

La Habana – Cuba

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