Lun. Sep 16th, 2019

Adiós a Electo Silva

Justo cuando toda Cuba recuerda sus libros y piezas para coro, elijo evocar la inmensidad de este cubano a través de su perfección en la transmisión del conocimiento

Electo fue un pedagogo capaz de hacer crecer en muchos la simpatía por el canto coral hasta convertirla en una elección de vida
Electo fue un pedagogo capaz de hacer crecer en muchos la simpatía por el canto coral hasta convertirla en una elección de vida

Ana Margarita Sánchez Soler sanchez@enet.cu

Cuesta creer que el artífice de tanta buena música coral haya partido para siempre. Electo Silva Gaínza falleció hace solo unas horas y su impronta es de tal envergadura que difícilmente podría cuantificarse. ¿Existe acaso algún procedimiento para especificar la dimensión que el magisterio posee en el discípulo?

Electo fue un pedagogo capaz de hacer crecer en muchos la simpatía por el canto coral hasta convertirla en una elección de vida. Sus cualidades artísticas y formadoras le permitieron ser considerado Decano de la Música Coral en Cuba. El don de enseñar es como una estrella que no todos poseen y que Silva tuvo en sí mismo toda la vida.

En su Santiago de Cuba natal encontró los motivos para esculpir con paciencia el talento de otros. A su vez iba dando muestras del oficio propio. Su gran don era extraer de los alumnos notas excelsas como aquellas que los coreutas griegos profesaban en la gigantesca orchesta.

En cambio, muy lejos de Grecia en tiempo y geografía se encontraba este gran artista cubano cuando comprobó que la música era todo para él. En el oriente cubano tuvo razones suficientes para investigar y escribir. El Orfeón Santiago fue una de esas inspiraciones fundamentales.

En el Orfeón se desarrolló como compositor y arreglista desde su fundación en 1960, además de llevar la dirección del coro. A partir de entonces su nombre quedaría eternamente vinculado a la creación desarrollada por esa emblemática agrupación coral.

La obra musical de Electo es tan verdadera y viva que sus méritos como creador serán imperecederos. Justo cuando toda Cuba recuerda sus libros y piezas para coro, elijo evocar la inmensidad de este cubano a través de su perfección en la transmisión del conocimiento.

Los maestros nunca mueren cuando saben colocar el arte en el sitio correcto. Electo Silva engendró la música misma en muchas gargantas que siguieron gustosas sus instrucciones. Cada vez que una de ellas emita notas musicales, el profe estará cerca.