Aceite de oliva, salud y belleza
El aceite de oliva es beneficioso para el sistema cardio y cerebrovascular
M.Sc. Dr. Alberto Quirantes Hernández
Las grasas se incorporan al organismo a través de la alimentación. Aunque es uno de los nutrientes esenciales, su ingestión debe ser equilibrada; ni mucha, ni poca.
Entre otras cosas, las grasas deben ser de tipo saludable, aportan energía, ayudan a absorber las vitaminas A, D, E y K y mantienen bien nutridas a la piel y el cabello.
Entre todas ellas, el aceite de oliva, uno de los principales ingredientes de la dieta mediterránea, es la más beneficiosa para el sistema cardio y cerebrovascular.
UN ANTECEDENTE SALUDABLE PARA EL CORAZÓN
Desde el año 2004, la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA), reconoció sus efectos cardiosaludables y permitió en su etiquetado, poner un mensaje donde se esclarecen sus beneficios.
Es rico en polifenoles, potente antioxidante, capaz de disminuir el riesgo de endurecimiento de las arterias y de enfermedades del corazón con la sola ingestión de 25 mililitros (menos de dos cucharadas) diariamente.
Incorporar aceite de oliva virgen extra en las comidas mejora la circulación del flujo sanguíneo y puede atenuar o eliminar las molestias al caminar de origen circulatorio.
Estimula la producción de vasodilatadores y mejora la fluidez de la sangre, y ayuda a disminuir los riesgos de padecer de hipertensión arterial.
Modifica la estructura de las membranas y afecta favorablemente el metabolismo de los lípidos, a veces muy alterado en pacientes con hipertensión.
El aceite de oliva disminuye el colesterol pues contiene una buena cantidad de ácidos grasos monoinsaturados y los ya mencionados antioxidantes.
En investigaciones realizadas en la Universidad de Zaragoza, España, su consumo durante 10 semanas redujo 13 por ciento el nivel de colesterol.
También es capaz de producir altos niveles de colesterol bueno.
El aceite de oliva extra virgen puede contribuir en la prevención y tratamiento del cáncer de mama, entre otros.
Su ácido oleico cambia la composición de la membrana de las células y contribuye a la buena regulación de los genes relacionados con el cáncer.
También tiene efectos beneficiosos sobre el metabolismo de la glucosa y de las grasas en pacientes con diabetes tipo 2.
Los niveles de glucosa en diabéticos eran más bajos entre quienes consumían aceite de oliva, según un estudio de la Universidad de Dublín.
El aceite de oliva se ha vinculado con la protección contra el deterioro cognitivo asociado con el envejecimiento.
Un compuesto natural presente en el aceite de oliva, el oleocanthal, posee propiedades antioxidantes y anti inflamatorias. Contiene el potencial de reducir el riesgo de la enfermedad de Alzheimer o demencias neurodegenerativas asociadas con la edad.
Este aceite ayuda a prevenir las infecciones provocadas por bacterias, incluso en algunos casos cuando el organismo se encuentra bajo de defensas, es decir, inmunodeprimido.
También tiene virtudes cosméticas. Ya desde la época de los faraones, las egipcias lo utilizaban como hidratantes para prevenir la piel seca. Es rico en propiedades nutritivas y antioxidantes.
Su contenido en ácido oleico contribuye a mantener la hidratación de la piel y favorecen la conservación de la membrana celular.
TAMBIEN EL ACEITE DE GIRASOL
Aunque el aceite de oliva tiene su reinado, hay otros aceites vegetales igualmente saludables y tal vez, menos costosos. Algunos podrían reemplazarlo y comenzar a incorporarlos a la dieta como el de girasol y el de canola.
Recomendado como sano por la Asociación Americana de la Diabetes, el de girasol es un aceite muy popular por su gusto prácticamente neutro.
Es rico en vitamina E y no contiene sodio; además, puede ser expuesto a alta temperatura en las preparaciones.
LO MÁS IMPORTANTE
Lo importante es eliminar de nuestra alimentación las grasas saturadas propias de las carnes rojas, lácteos enteros y sus derivados y los aceites de coco y palma.
Y sin dudarlo, consumir grasas insaturadas como la contenida en vegetales y carne de pescado y aves.
* Master en Ciencias y Profesor Consultante
Jefe del Servicio de Endocrinología
Hospital Docente Dr. Salvador Allende
La Habana – Cuba