La vaca, Festival de cine francés

La vaca es probablemente una de las más interesantes y divertidas propuestas de este Festival de Cine Francés que durante todo este mes está a disposición del público capitalino

 

Cartel de la película.
Cartel de la película.

Ana Margarita Sánchez Soler asanchez@enet.cu

El Festival de cine francés trae cada año propuestas que nos permiten ponernos al corriente de las producciones cinematográficas enlazadas a ese país europeo. Como en todo evento de este tipo es muy importante repasar la cartelera para ir tras las opciones más atractivas.

A veces la clave está en lo sugestivo de un título. Así sucedió seguramente a quienes tentados por el nombre La vaca, eligieron ese filme que durante todo mayo está a disposición del público. Con tal título para identificar la cinta, decidí acudir al Cine Riviera y tras salir de allí, agradecí mucho ese sentido intuitivo que nos lleva frente a una obra maravillosa.

Esta es una historia de amor, sueños, optimismo, emigración, realidad, contexto actual. Todo ello unido a una coherente distribución de los sucesos y el relato conmovedor que propone.

Un hombre procedente de Argelia sueña con llevar a su vaca Jacqueline hasta una prestigiosa feria agropecuaria en Francia. Él desea que su hermosa vaca participe en el concurso, así lo soñó por muchos años y tras la perseverancia finalmente consigue el sueño. Luego comienza una inusual travesía en la que este señor y su infatigable compañera atraviesan toda Francia, desde Marsell hasta París.

El filme conmueve por la estupenda caracterización del personaje principal, quien establece con su vaca una relación de verdadero afecto. La inocencia, el humor y el sentido de la ética hacen de este hombre un sujeto del que no podemos apartar los ojos.

La película recuerda aquella travesía soñada por tantos inmigrantes argelinos para llegar a Europa, además establece contrastes entre creencias y filosofías vitales de franceses y argelinos. Es un filme que hace reír todo el tiempo y a la vez reflexionar sobre las prioridades de cualquier individuo en pleno siglo XXI.

Es inevitable recordar aquella hermosa relación del actor estadounidense Buster Keaton y su vaca que se tiende en el celuloide como un guiño imperecedero. A fin de cuentas, en ambos casos todo se trata del amor sin importar a quien se le entregue.

La vaca es probablemente una de las más interesantes y divertidas propuestas de este Festival de Cine Francés.

 

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