Puyi en las páginas de Arte y Literatura

Prologado por la traductora Caiqin y la última esposa de Puyi, quien narra los hechos, el libro invita a una lectura constante e inevitable
Ana Margarita Sánchez Soler asanchez@enet.cu
La lectura de textos publicados y el afán de apreciar buenos filmes son frecuentes. Tanto los que persiguen la cinematografía como quienes optan por la lectura, intercambian estas actividades una y otra vez. Las comparaciones son frecuentes cuando un libro cuenta con su readaptación para el cine.
Son muchísimos los ejemplos que existen de películas cuyos antecedentes radican en novelas u otro tipo de fuentes literarias. En 1987 el director italiano Bernardo Bertolucci daba a conocer su película El último emperador, sobre Puyi, quien ocupara el último trono imperial chino.
Aunque muchos han podido disfrutar la cinta de Bertolucci, no todos conocen que existen otros textos publicados que son esencia de la trama narrada por el séptimo arte. El propio Puyi legaría sus memorias La primera mitad de mi vida; y su última esposa durante el período de la República Popular China, Li Shuxian, permitió concebir el libro Mi marido Puyi, el último emperador de China.
Ese libro fue posible gracias a los testimonios que ella ofreciera a Wang Qingxiang, autor del texto. Como resultado una obra instructiva que nos permite transitar por dos períodos históricos diferentes de China.
Los sucesos más importantes en la vida del antiguo emperador y su proceso de reinserción en un medio diferente, han llamado la atención de millones de lectores alrededor del mundo.
En Cuba, este texto fue publicado por la Editorial Arte y Literatura con la traducción al español de Mao Caiqin. El título pertenece a la colección Orbis y llegó a la edición cubana un año después de que China Intercontinental Press lanzara en 2013 la primera versión en Español.
Es una obra fascinante toda vez que simultanea los viejos y nuevos hábitos de alguien que tras ostentar un trono, descubre los encantos de la nueva nación China, donde según el propio Puyi, descubre la verdadera libertad.
Prologado por la traductora Caiqin y la última esposa de Puyi, quien narra los hechos, el libro invita a una lectura constante e inevitable.