Los 15 años: el derroche de sueños
Celebran sus 15 años de vida jóvenes de cuatro hogares habaneros que cuidan a niños sin amparo filial

Nury Torres
Nada sustituye el amor de una madre o un padre. Absolutamente nada es más enternecedor que estar y participar en la formación, cariño y comprensión de los hijos. La presencia afectiva es un reclamo a todas voces; pero los niños y las niñas que ha acogido la Patria en los hogares sin amparo filial, casi vencen todas las carencias.
Por eso asistimos a una fiesta de 15 años de jovencitas y jovencitos de los Hogares: 112 y 83, ambos de La Lisa; Seis vías, del Cotorro; y, Guanabo 1, de Habana del Este; hecho que aconteció en el Círculo Social Obrero (CSO) José Luis Tassende, del municipio de Playa, en donde el mar besó la arena, llovió fuerte, pero nada empañó el derroche de sueños que son “los 15”.

La Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), la Organización de Pioneros José Martí (OPJM), el Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT), el proyecto de trabajadores por cuenta propia Megafiestas, y el propio CSO, facilitaron, de manera gratuita, el maquillaje, el vestuario, el calzado, el bufete, la música, y la belleza del decorado de las mesas, en tonos malvas y blancos, igual que los adornos de globos que dieron una vista singular.

Se leyó, por el audio, el gusto, las preferencias y las expectativas de quienes cumplieron los 15, y, por ejemplo: Sualimy Peñates prefiere bailar con amigos, el color rosado y el azul, el príncipe negro- como flor, el arroz blanco, los frijoles negros y el pollo frito- por comida, y, espera de la vida: ser una buena maestra- como su mamá- ser feliz y, tener dos hijos.
Por otra parte, Miguel Antonio Pascual, aspira a ser boxeador, uno grande, bien admirado en el mundo; prefiere el perfume Tabaco, y quiere ser un hombre de bien, para no tener problemas con la ley.
Los grupos musicales Varona Son y Son Caturla, ambos de Marianao, el primero nacido de la Universidad de las Ciencias Pedagógicas Enrique José Varona y el segundo, de la Escuela Elemental de Música Alejandro García Caturla, amenizaron, con canciones tradicionales y del punto guajiro cubano, la fiesta de 15, que ya quedará para siempre impresa en el corazón de estos muchachos, como la más feliz etapa de la vida: esos 12 meses en que se ve al cielo con prismáticos de esperanza total.