El pregón de Rita

Rita fue cantante, actriz y sobre todo artista.
Rita fue cantante, actriz y sobre todo artista.

Rita Montaner, mujer de espectáculo y luces; señora de arte, voz, baile y piano, cumple el próximo lunes de este mes 59 años de su partida

 Ana Margarita Sánchez Soler asanchez@enet.cu

 Algunos nombres están grabados en la memoria de un país como lo hacen los recuerdos más gratos en el pensamiento de los seres humanos.

En muchas evocaciones quedan aún las gracias que desplegara sobre escena la gran Rita Montaner, mujer de espectáculo y luces. Señora de arte, voz, baile y piano. El próximo lunes de este mes se cumplen 59 años de su partida.

Cualquiera que pretenda explorar las hazañas artísticas de Rita en su natal Cuba o el mundo, debe ir tras las alusiones que de ella hiciera Alejo Carpentier. Es evidente que ese descollante literato quedó absorto entre los tonos de la Montaner. Ella logró arrebatarle a Carpentier las más hermosas frases de elogio. Lo hizo con las virtudes que la vida le ofreció: a base de canto y destreza escénica.

Rita fue cantante, actriz y sobre todo artista. Era de esas mujeres que sabían encontrar la comunión casi perfecta entre muchas disciplinas para colocar en las tablas o la radio un personaje de impacto o una pieza musical estremecedora.

Una de las interpretaciones que edifican su presencia en esas crónicas populares que aún se escuchan, es ¡Ay!, Mamá Inés. Igualmente se esparció rápidamente entre el gusto mayoritario su pregón de maní. “Había que ver a Rita”, aseguran muchos de los que la tuvieron cerca porque sus canciones eran más que la simple colocación de voz. Ella era una intérprete que sabía ocupar todo el espacio con el ademán preciso y la mirada exacta.

De su temperamento también se habló y se murmura aún. Dicen que no vacilaba para decir la verdad a nadie. Con la Montaner todo era “al pan, pan y al vino, vino” le escuchamos decir a sus más grandes admiradores que saben hablar de las presentaciones gloriosas que tuviera la gran cantante con Alejandro García Caturla. Así como sus fabulosas giras por Estados Unidos, Argentina y Venezuela.

La versatilidad permitió a Rita abordar desde la opereta hasta la música popular. Era de esas artistas capaces de desdoblarse en los más disímiles roles. Rita Montaner puso en su tierra el favor de la canción que a casi sesenta años de su adiós ocupa oídos de quienes no la olvidan.

 

 

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