Hamel, más que una calle

Es el callejón de Hamel ubicado en Centro Habana, espacio icónico de nuestra ciudad

 

Callejón de Hamel ubicado en Centro Habana

Ana Margarita Sánchez Soler asanchez@enet.cu

 

Un repique de tambores a plena luz del sol indica que hay festejos. Podríamos pensar que se celebra algún acontecimiento especial, pero no necesariamente. Los que suenan son cueros anunciando la alegría de vivir y el deseo de acudir a nuestras más profundas raíces. Es el callejón de Hamel ubicado en Centro Habana, espacio icónico de nuestra ciudad.

Los que llegan de provincia y no conocen el espacio se encuentran rápidamente con algún vecino de las calles Aramburu y Hospital dispuesto a explicarles con locuacidad.

La historia nos remite a los primeros meses de 1990 cuando esta vía aparentemente común se convierte en zona para adorar las tradiciones sincréticas y los elementos culturales afrocubanos.

La iniciativa de convertir la zona en un atractivo mural fue de Salvador González Escalona. Este pintor tuvo el deseo de poner a disposición de todos los vecinos cercanos y visitantes una especie de galería comunitaria. Desde entonces cada pared adquiere retazos de una isla colorida y conocedora de sus rituales primigenios.

Fernando Belleau Hamel fue un estadounidense que decidió establecerse allí y dar trabajo a los negros que necesitaban mecanismos de supervivencia. Aunque las autoridades neocoloniales quisieron adueñarse del espacio, los intentos fueron infructuosos. En un acto de nobleza, esos metros de calle fueron bautizados con el apellido de Fernando.

Grandes y numerosos son los artistas que han pasado por el callejón de Hamel, entre ellos Merceditas Valdés y Celeste Mendoza.

La memoria aún evoca a la reina del guaguancó agitando sus caderas mientras era observada por íconos y símbolos que podrían cobrar vida.

El callejón está decorado mediante reciclaje. Ello acentúa la naturaleza rudimentaria del espacio al que algunos han podido aportar su genio creativo.

Esta ciudad es Maravilla gracias a proyectos de este tipo que relacionan divertimento, tradición y cultura. Para una buena rumba: Hamel y su gente.