Lun. Sep 23rd, 2019

Carteles a la italiana

Cartel digital 6
Cartel del Festival.

El cartel como manifestación del diseño está acoplado al Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano. Apostar por esta manifestación preserva la impronta cinematográfica de cualquier latitud

 

Por Ana Margarita Sánchez Soler   asanchez@enet.cu

Cada año se espera en Cuba con ansias el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano (FINCL). En esta oportunidad aconteció la edición 38.

El saldo que ha dejado históricamente la cita es una exhibición numerosa de filmes que hablan desde el continente. La voz de un cine que nos define e identifica surgió nuevamente en este mes y hasta el día 18 captó el interés de los cinéfilos.

La propuesta que aglutina creaciones cinematográficas de experimentados y noveles cineastas se enriquece con los años. Esta plataforma de exhibiciones y concurso amplifica su dimensión cada vez más, permitiendo el protagonismo al séptimo arte desde múltiples aristas.

El cartel como manifestación del diseño está acoplado al evento. Además de la muestra competitiva, otros espacios acogieron el trabajo de cartelistas.

El Centro Cultural Cinematográfico ICAIC presentó la exposición Carteles a la Italiana. Las piezas exhibidas conformaron un recuento de importantes filmes de la nación mediterránea. Esos carteles atestiguan parte de la promoción que recibieron las cintas en Cuba durante los años sesenta y setenta.

Para muchos habrá sido fácil evocar los días en que llegaba por medio del celuloide a las salas habaneras el actor francés Alain Delon. El popular actor integró el elenco de una de las cintas plasmadas en la muestra. Se trata de la franco-italiana Rocco y sus hermanos. La película incluye en su historial los premios David de Donatello a mejor producción y Especial del Jurado en el Festival de Venecia. Este último para su director Luchino Visconti, quien además tuvo a su cargo el guión.

Otras películas registradas por la expo fueron Desierto Rojo, Nos amábamos tanto y La dulce vida. La curaduría corrió a cargo de Luigino Bardellotto y Sara Vega.

Aunque esta no ha sido la única selección de carteles insertada en el programa del FINCL, sí fue de las que despertó simpatías especiales. Al arte van aparejadas las rememoraciones individuales. Es por ello que a cada cartel se le asigna aquella percepción que algún día pudimos tener de las películas italianas.

El cartel continúa siendo un modo de sintetizar el imaginario que envuelve al séptimo arte. Los mecanismos con que un diseñador procesa la propuesta en pantalla y la devuelve al formato planimétrico siguen siendo seductores. El cine cobra vida más allá de sus códigos audiovisuales y se enriquece también con la presencia en otros soportes.

Carteles a la Italiana estuvo a disposición del público desde el 22 de noviembre. El colofón llegó con la clausura del FINCL. Apostar por esta manifestación significa preservar la impronta cinematográfica de cualquier latitud.