Aniversario 94 de la FEU

La FEU acoge un estudiantado que durante noventa y cuatro años se ha destacado por escritos memorables y gloriosas páginas dentro de la organización
Rosa Pérez López
Solamente ochenta y ocho escalones separan la acera de la cúspide de la Colina donde el Alma Máter acoge con los brazos abiertos a un estudiantado que a lo largo de noventa y cuatro años ha escrito memorables y gloriosas páginas, aunado como un haz de sueños y promesas en la Federación Estudiantil Universitaria.
La FEU de Julio Antonio Mella, el preclaro fundador; de Rafael Trejo, la primera víctima estudiantil del machadato; de Rubén Batista Rubio, que iniciara el martirologio de estudiantes en la dictadura batistiana. La FEU de José Antonio Echeverría, inmolado al costado de la legendaria escalinata; de Fructuoso Rodríguez, Juan Pedro Carbó, Joe Westbrook y José Machado, masacrados cobardemente en Humboldt 7. La FEU de Fidel Castro, que escalara los peldaños de la Colina Universitaria anticipando su invicto ascenso a la Sierra, a la historia, a la inmortalidad.
Es la misma FEU de los jóvenes estudiantes que hicieran entre lágrimas, consignas y banderas un inquebrantable pacto de fidelidad a la Revolución y al líder que hizo posible el acceso de todos por igual a las aulas universitarias.
Es la misma Federación Estudiantil Universitaria de los jóvenes de hoy, en quienes se renueva el espíritu de aquellos estudiantes que trocaron sus libros por fusiles, para tras un triunfal enero escalar nuevamente la histórica Colina con la libertad hecha verdad entre las manos y convertidos en símbolos para todos los tiempos.