Fidel es decir pueblo

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El pueblo le rinde una multitudinaria y conmovida despedida al máximo líder Fidel Castro luego de su desaparición física el 25 de noviembre

 

Por Maggie Marín Ayarde   mmm@enet.cu

De todos los confines de La Habana llegaron personas de todas las edades.  Nadie quiso perderse la oportunidad de vitorear ¡Fidel, Fidel! una vez más o decirle ¡Hasta Siempre, Comandante! Otra vez se compartían los sentimientos, esos que brotan de forma inconmensurable.

Estar cerca de la base al monumento a José Martí era el objetivo pero costó mucho trabajo llegar.  Una muchedumbre compacta se avizoraba desde la Avenida Paseo y al adentrarse entre  la masa humana descubres las más hermosas iniciativas de las cubanas y cubanos.

Jóvenes que se plasmaron en su rostro la insignia del Comandante en Jefe,  otros se escribieron el nombre de Fidel también en la cara con la frase Amor eterno y por supuesto que no faltó la bandera de la estrella solitaria ni la del 26 de Julio a sólo unas horas del alzamiento de Santiago.  La solemnidad primó de principio a fin a pesar de  los miles y miles de personas congregadas.

El ir y venir entre la masa compacta se detuvo por el canto enérgico de combate salido de disímiles gargantas reunida en la abarrotada Plaza de la Revolución para despedir al líder que volvió a convocar en la explanada mayor de la ciudad, ahora para el póstumo tributo al Comandante en Jefe eterno, Fidel Castro.

Distinguidas personalidades del mundo destacaron entonces la trascendencia y el legado del fundador de la Revolución Cubana que entró a otra dimensión para seguir alumbrando el camino trazado junto al pueblo.

Y se escuchó atentamente el discurso de Raúl, el presidente, que evocó las tantas ocasiones en que Fidel se reunió en más de cinco décadas con el pueblo en la misma Plaza, que se estremecía de admiración y cariño por el hombre que no dejó que las ideas del Maestro murieran en el año de su centenario.

Lágrimas en los rostros de mujeres y hombres y un categórico y emotivo ¡Hasta Siempre, Comandante! pronunció Raúl junto a un mar de pueblo.

Y por los altavoces se desgranaron las notas de Su nombre es Pueblo y la límpida voz de Sara González encontró resonancia en un público que abandonaba la plaza y  halló en la canción símiles perfectos con Fidel y las frases se entonaron fuerte y alta mezclada con el llanto y la emoción.

…”Su ejemplo se ha convertido en puñal,

Se ha convertido en fusil, se ha convertido en la trinchera

de la  voluntad, de la palabra amar, de la conciencia y de la muerte”.

 

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