Clasificar la “basura” garantiza el reciclado de materias primas

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La Política de Reciclaje supone un impulso para un sector cuyo aporte es crucial en el avance económico de Cuba.

Además del deterioro que a la salud humana y al medio ambiente puede originar la proliferación de microvertederos, resulta evidente la falta de una mayor cultura de ahorro y de reciclaje de desechos sólidos

 

Por Carlos Heredia Reyes

Si bien muchas veces a los Servicios Comunales culpamos de la acumulación en las calles de la basura doméstica que no se recoge a tiempo, también sigue siendo una asignatura pendiente fomentar en nuestra población cómo contribuir más y mejor al aprovechamiento óptimo de esa infinita cantidad de objetos y envases, que hemos consumido y optamos por botar, y representan millones de pesos.

Independientemente de los vaivenes en los precios internacionales, recordemos que Cuba exporta productos no ferrosos como cobre, zinc, plomo, estaño, aluminio, níquel y magnesio.

No podemos desconocer que el bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos también se hace sentir tanto en la actividad de Servicios Comunales como en la de recuperación de materias primas, dada la imposibilidad de adquirir equipos, piezas de repuesto y aditamentos en la nación norteña, lo cual obliga comprarlos en geografías bien distantes, con el consiguiente incremento de los gastos, además de que financieramente el país enfrenta limitaciones por todos conocidas.

Únase a lo anterior que las transacciones de importación y exportación con el exterior no pueden realizarse en dólares estadounidenses.

Pero ante esta realidad objetiva, que a su vez tiene su impacto en la demora de recoger la basura en calles y avenidas, si desde el propio hogar –y centro de trabajo y de estudio- estimuláramos en la gente la clasificación de cada materia prima, su recepción en algún lugar adecuado del barrio, en aras de evitar que fueran directamente al vertedero, estaríamos dando un paso de avance importante.

Según nuestras legislaciones, las entidades del Estado no pueden botar sus desechos, están obligadas a clasificarlos y almacenarlos hasta que se recojan, por la Empresa de Recuperación de Materias Primas, pero muchas veces no se cumple lo establecido.

Duele ver en los alrededores de tanques o depósitos de basuras en ocasiones el reguero de pomos plásticos y de cristal, latas de cerveza, refresco y de productos en conserva; de papel y cartón; de equipos electrodomésticos con componentes de algún metal no ferroso, de residuos de materiales de la construcción y de árboles, entre otros, de por sí una de las tantas indisciplinas sociales que nos corroen a diario en los barrios.

No desconocemos el importante papel de las Casas de compra de chatarra de acero, de metales no ferrosos y no metálicos, pero es insuficiente lo que a ellas llegan cuando constatamos las toneladas de desechos recuperables, que a diario se pierden.

Para que la tarea resulte bien beneficiosa, educativa y profiláctica desde el punto de vista higiénico-sanitario y medio-ambiental, se requiere sumar a los niños, jóvenes, a las familias, a las organizaciones de masas y sociales, a las escuelas, a los centros de trabajo, al delegado del Poder Popular y contar con el apoyo de las direcciones administrativas, responsabilizadas de que lleguen a su destino final, a la industria, tales materias primas.

Que le pregunten a alguna de los miles de familias de los municipios guantanameros, que a raíz del huracán Matthew perdieron sus viviendas o cubiertas y ya comienzan a recibir ayuda del Estado, si no vieron los cielos abiertos al recibir las primeras tejas de fibrocemento, nada más y nada menos fabricadas con ese papel y cartón que entre otros recursos solemos desaprovechar en nuestras casas…, sin darles ni la menor importancia.

Recoger la “basura” de forma selectiva, es una de las acciones que garantizan el reciclado de materias primas, lo que puede evitar a largo plazo, su extracción o compra innecesaria. La Política de Reciclaje supone un impulso para un sector cuyo aporte es crucial en el avance económico de Cuba.

 

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