¿Cómo surgió el primer cementerio habanero?

cementerio-colon-entrada
Por su amplitud y las diversas obras de gran valor artístico, se considera al Cementerio de Colón como uno de los más notables de América.

 

Por Matilde Salas

Por más de dos siglos «se observó en La Habana la fatal y perniciosa práctica de enterrar los cadáveres en las iglesias», algo considerado en extremo antihigiénico. Esa tradición se eliminó por el empeño de Juan José Díaz de Espada y Fernández de Landa, quien llegó a ser el segundo Obispo de La Habana 1802.

Según el investigador José Antonio López,  la primera  manifestación de acabar con la costumbre de enterrar los muertos en los templos fue del Capitán General Don Luis de las Casas, quien no pudo llegar a concretarlo por los obstáculos para adquirir un terreno destinado  al cementerio que pensaba hacer.

Su idea la tomó el Obispo de Espada y Fernández de Landa, quien pagó la  edificación de la necrópolis en un lugar fuera de la ciudad intramuros, cerca de la costa y del actual hospital Hermanos Ameijeiras.

Curiosidades del cementerio de Colón

Las obras del Cementerio de Colón se iniciaron un mes después de ubicada la primera piedra por el arquitecto de Loira y Cardoso, quien tuvo la triste suerte de que su cadáver fuera el primero enterrado en el lugar, en 1872.

También  ahí se encuentran los restos de un gobernador español, el capitán general Manuel de Salamanca,  quien murió en La Habana en 1890.   Por su amplitud y las diversas obras de gran valor artístico, se considera  al Cementerio de Colón como uno de los más notables de América.

Entre sus numerosos monumentos funerarios se destacan el de los estudiantes de Medicina, fusilados en 1871 y el de los bomberos del incendio de la ferretería Isasi, en 1890.

Tomado de Radio Reloj

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

11 + dieciocho =