Nicaragüenses a las urnas este domingo

El presidente Daniel Ortega es favorito a la reelección
Por Mariela Pérez Valenzuela
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, y su esposa Rosario Murillo, actual coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, se presentan este domingo 6 a las elecciones generales, en las que, según encuestas, aparecen como favoritos con una intención de votos del 64 por ciento.
La dupla disfruta de gran popularidad en la ahora floreciente nación centroamericana, -la más próspera en Centroamérica, salvo Panamá- con un crecimiento anual cercano al cinco por ciento, y el respaldo de un 58 por ciento de la ciudadanía a su gestión, algo inusual en esta zona de la región.
Unos tres millones 400 mil ciudadanos están convocados a las urnas para elegir, además, a los 90 miembros de la Asamblea Nacional, de mayoría oficialista, y 20 diputados al Parlamento Centroamericano (PARLACEN), en lo que se espera sea una votación tranquila, a pesar de los llamados de los opositores a abstenerse e ignorar los resultados.
Para analistas, la probable victoria de Ortega será muy bien recibida en la región latinoamericana, luego de la desaparición de gobiernos progresistas en Argentina, donde ganó los comicios por estrecho margen el derechista Mauricio Macri, y en Brasil, con el golpe de Estado parlamentario a la presidenta legítima Dilma Rousseff, sustituida por el corrupto Michel Temer, gracias a la conspiración de la derecha. A ello se une la presión a que está sometido el Ejecutivo del presidente revolucionario Nicolás Maduro en Venezuela.
Los contrarios no deben causar preocupación a los candidatos de una revolucionaria alianza de izquierda, con el Frente Sandinista de Liberación Nacional como mayoría, pues el rival más cercano del Mandatario – de los seis postulados- es el candidato del opositor Partido Liberal Constitucionalista (PLC), Maximino Rodríguez, quien posee apenas un ocho por ciento de acompañantes.
Los elementos que integran el proceso comicial están listos en la tierra de Augusto César Sandino, inspirador del FSLN. Hace pocos días juraron los miembros de las Juntas Receptoras de Votos, indicó desde Managua Prensa Latina. Cifras oficiales indican que habrá en funciones 14 mil 581 de estos espacios en el país.
También se realizó el traslado de las boletas donde los electores depositarán sus pareceres.
En los últimos días, la empresa M&M Consultores informó acerca de una encuesta del Sistema de Monitoreo de la Opinión Pública (SISMO), muy favorecedora a las elecciones: el 73,5 por ciento de los interrogados confía en la transparencias del proceso, un 43 por ciento dijo que poseía “mucha confianza” y un 29,7 por ciento “alguna confianza”.
Para expertos, el favoritismo hacia el sandinismo es debido, ante todo, por las políticas económicas y sociales a favor del pueblo de los dos mandatos de Ortega.
Esas fuentes estiman que la mejoría observada en la otrora empobrecida nación es la principal carta de triunfo de la dupla oficialista.
No obstante, las fuerzas de derecha en Nicaragua organizadas en el Frente Amplio por la Democracia (FAD), con el PLI como mayor fuerza política, afirmó que no reconocerá “los resultados de la farsa electoral ya en marcha. Demandamos nuevas elecciones con todas las garantías”, lo que hasta ahora carece de repercusión a lo interno.
Pocos creen en Nicaragua que las protestas del FAD tengan alguna repercusión práctica, pues cada día son numerosas las muestras de confianza de la población hacia el gobierno que determinó dos medidas sociales de enorme repercusión: salud y educación pública gratuitas.
Una de las mayores concentraciones de apoyo al sandinismo la brindó el pueblo cuando más de 350 mil personas se concentraron solo en Managua para celebrar el 37 aniversario del FSLN, hace apenas tres meses.
Orlando Núñez Soto, director del Centro para la Promoción, la Investigación y el Desarrollo Rural y Social, y analista de la revista Correo declaró la semana pasada que “El Gobierno sandinista heredó en 2007 el segundo país más pobre de América Latina, luego de 17 años de gobiernos neoliberales”.
Precisó que en la última década, “gracias a la cooperación de Cuba, Venezuela y los organismos internacionales, así como a las políticas públicas, el sandinismo logró aumentar un 40% el Producto Interno Bruto, manteniendo un promedio de crecimiento del 4.5% anual, más del doble de lo que ha existido en toda América Latina –a excepción de Panamá”.
Nicaragua, comentó, logra ya su soberanía alimentaria dado la producción diversificada de alimentos, incluyendo una sobre producción de carne y leche destinada a la exportación. Además, también comenzó la construcción de la megaobra del Canal de Nicaragua.
El gobierno sandinista tiene en práctica importantes planes sociales como, entre otros, Hambre Cero, Usura Cero, Bono Productivo.
En el entorno de los logros internos también destaca la alta seguridad nacional nicaragüense, una situación que la diferencia de otras naciones centroamericanas, marcadas por una incidencia de violencia de bandas organizadas por la mafia y la delincuencia.