Fallece en La Habana Reynaldo Miravalles
Fue una figura importante de la radio y la televisión y en particular del cine nacional

Redacción Metropolitana
El actor Reynaldo Miravalles (La Habana, 1923) falleció en La Habana este lunes, a la edad de 93 años, víctima de complicaciones derivadas de varios padecimientos. Fue una figura importante de la radio y la televisión y en particular del cine nacional.
Miravalles debutó en 1944 en la radio cubana con el programa humorístico “La voz de los ómnibus aliados”. Posteriormente empezó a trabajar como actor en 1951 en la televisión cubana, un medio que nunca abandonó del todo y ese año recibe el premio del actor más destacado.
En su larga carrera televisiva interpretó cientos de personajes, entre ellos, el del guajiro Melesio, con el que alcanzó una altísima popularidad. En el año 1957 se inició en el cine con el filme venezolano Papa Lepe.
Más adelante participó en los filmes de Tomás Gutiérrez Alea El herido (1960), El joven rebelde(1961) y Las doce sillas, entre otras. A partir de 1970, actuó en películas como Una pelea cubana contra los demonios, también de Gutiérrez Alea, y en El hombre de Maisinicú, de Manuel Pérez.

En la década siguiente, tras su participación en Polvo Rojo (1981), de Jesús Díaz, y en El Señor Presidente (1983), versión cinematográfica de Manuel Octavio Gómez de la conocida novela homónima de Miguel Ángel Asturias, Miravalles protagonizó, en 1984, una de las comedias más populares de esos años: Los pájaros tirándole a la escopeta, de Rolando Díaz. En 1991 el actor participó en la comedia de humor negro Alicia en el pueblo de maravillas, de Daniel Díaz Torres.
Viviendo en los Estados Unidos desde mediados de los años 90, Miravalles interpretó el papel de un veterano agente de la CIA, junto a actores de fama internacional como Saffron Burrows y Harvey Keitel, en la película española de Gerardo Herrera El misterio Galíndez, basada en la novela de Manuel Vázquez Montalbán. También trabajó en 2008 en Cercanía, de Rolando Díaz.
Nunca perdió el vínculo con Cuba y protagonizó aquí su última película, Esther en alguna parte, en un dueto memorable con Enrique Molina. En una de las muchas entrevistas que dio Miravalles, afirmó que, si bien emigró a Estados Unidos hace varios años, dejó “la mitad de su corazón en Cuba”.