Mucha Mecánica (+Fotos)

03YasserExposito

La hipótesis parece probada cuando nos adentramos en el universo que (re)presenta Mecánica, ahora en un contexto cubano

 

Por Rubén Ricardo Infante

La obra Mecánica retoma el teatro de Henrik Ibsen para hacernos una versión actual de la clásica Casa de muñecas. Con esta pieza, Abel González Melo recibió el Premio UNEAC de Teatro José Antonio Ramos y fue publicada por Ediciones Unión.

La existencia del Premio UNEAC de Teatro José Antonio Ramos, junto a otras convocatorias, motiva la escritura de un género difícil en su concepción creativa, escaso entre las publicaciones que las casas editoriales cubanas entregan al gran público cada año. Sin embargo, los cincuenta años que cumple, dan muestra de su probada eficacia, cuando recibimos obras como Mecánica (Ediciones Unión, 2016) de Abel González Melo.

Esta relectura y total variación de la obra Casa de muñecas, que nos asedió durante el preuniversitario, nos demuestran la vitalidad de piezas como esta. Donde la configuración de un entramado social, obliga a los personajes a moverse en otras zonas de confort y a actuar en consonancia a ello.

15YE

La hipótesis parece probada cuando nos adentramos en el universo que (re)presenta Mecánica, ahora en un contexto cubano. Donde Nara, es gerente de una cadena hotelera en Varadero, Gran Cuba; Osvaldo vive de la fama heredada de su padre, del sueldo de su esposa y de los regalos que la cadena le provee; pero ambos son: terriblemente infelices, mienten para mantener el status, esconden la verdad por encima de todas las capas que la vida le permite y, por supuesto, estas un día afloran.

Lo tremendo de la verdad es que nos encuentra protegidos –supuestamente– por el manto de las mentiras tantas veces dicha, que, hasta nosotros mismos nos la creemos. Y cuando aflora, vital y certera, arrasa. Destruye lo que construimos. Esa es la fábula que nos regala Mecánica.

Las palabras iniciales a modo de Aviso del Autor lo declaran: “Por eso me interesó Henrik Ibsen, porque permite desenmascarar la obscenidad, incluso si esta se oculta tras los oropeles, incluso si cambian los sexos, las motivaciones, las épocas: hay una clave magistral de insolencia y desquiciamiento en la estructura ibseniana que nos ayuda siempre a comprender (a comprendernos en) el horror del presente. Y también por eso me sedujo Isaac Newton, por la forma clara y despiadada con que enuncia las leyes de la Mecánica, verificables tanto en la Física clásica como en el interior del ser humano.”

Es por ello que González Melo, los pauta como cuerpos en movimientos y no, como personajes. Porque al final actúan, pero no movidos por resortes de la escritura teatral, sino por colisiones que leyes físicas describen. Útil es la aplicación de las tres leyes de Newton: Ley de la Inercia, Ley de la Fuerza y Ley de Acción y Reacción, para demostrar que todos, absolutamente todos, somos cuerpos movidos por la física, por la mecánica.

08YE

La obra, montada por Argos Teatro con las actuaciones de Carlos Luis González y Yuliet Cruz en los papeles protagónicos, bajo la dirección del Premio Nacional de Teatro Carlos Celdrán, director-fundador de Argos fue una de las puestas más representativas del año 2015.

Con la publicación del libro, los lectores podemos acceder al mundo de Ibsen, a la relectura de González Melo y a la poética de Celdrán-Argos. Con la certeza de que estas leyes físicas demuestran entre sí mucha mecánica.

Galería de Fotos:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

13 − 7 =