Continúan protestas populares en Argentina

Pueblo argentino rechaza gobierno conservador de Macri
Mariela Pérez Valenzuela
Desde que comenzó su gobierno el 10 de diciembre de 2015, el presidente conservador de Argentina, Mauricio Macri, recibe a diario el rechazo de quienes, incluso, votaron a su favor en un clima desfavorable al hasta entonces gobernante Frente para la Victoria (FpV).
Esta semana, una vez más, millares de personas colmaron Buenos Aires, la capital, y varias provincias argentinas para reclamar la aprobación de la Ley de Emergencia Ocupacional, ya aprobada en el Congreso Nacional y vetada por Macri, que no reconoce las antipopulares medidas adoptadas durante su aún corta gestión.
El pasado miércoles, y como es habitual en esas manifestaciones, quedaron instaladas mil ollas populares en las calles de Buenos Aires y en las principales capitales de provincias para hacer comida que luego se distribuye entre personas hambrientas, un símbolo de la situación que ahora padecen sectores de la población.
Nunca durante los 12 años de gobierno de Néstor Kirchner, y luego de su viuda Cristina Fernández, salieron a las vías este tipo de protesta popular en rechazo a políticas gubernamentales. Con Macri es diferente. Llegó con la varita del neoliberalismo y adoptó medidas que lastran los salarios y la vida de la población: aumento hasta en un 300 por ciento del gas, el agua y la luz, despidos colectivos,-se estima en cerca de 150 mil personas- cierre de organismos estatales. La convocatoria, que movió a millares de bonaerenses, culminó frente al Congreso Nacional.
Los manifestantes exigían la aprobación del proyecto de Ley de Emergencia Social, también llamada Ocupacional, impulsada por el ahora opositor FpV, suspendía los despidos por 180 días y establecía la doble indemnización en caso de que ocurrieran. Sin embargo, Macri estimó que la norma “congelará los empleos, mantendrá en la misma situación a los miles de argentinos que hoy trabajan en la informalidad e incrementará la pobreza (…)”. Sin embargo, las organizaciones sindicales se oponen al pensamiento conservador del gobernante y anunciaron continuas manifestaciones de fuerza hasta que rectifique su parecer.
Las manifestaciones son coordinadas por las organizaciones Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), Barrios de Pie y La Corriente Clasista y Combativa (CCC), agrupaciones que difunden en los barrios el proyecto de Ley de Emergencia Social. Gildo Onorato, uno de los dirigentes de la CTEP, afirmó a la agencia Télam que “el proyecto de emergencia social estipula el otorgamiento de un salario social complementario y la creación de un millón de puestos de trabajo, para paliar la situación de hambre, pobreza y despidos que se atraviesa en todo el país y que principalmente afecta a los sectores informales de la economía”.
El índice de pobreza en Argentina subió hasta un 32,2 por ciento y 6,3 por ciento la indigencia, según reconoció Macri el pasado 28 de septiembre. Las cifras indican una subida de al menos 3,2 por ciento y uno por ciento de estos índices en los 10 meses de gobierno derechista. Los argentinos recuerdan que en su campaña electoral, el Mandatario de la alianza derechista Cambiemos prometió pobreza cero, lo que está muy lejos de sus objetivos.