Del bosque… todo

GPMH
Gran Parque Metropolitano de La Habana.

Las zonas boscosas cubanas constituyen un recurso estratégico de la nación. Tanto en la producción de bienes materiales, como en la función reguladora ambiental que ellas brindan

 

Por Ángeles Muik   jadecorreo@gmail.com

La extracción de madera maciza y aserrada, la obtención de carbón vegetal y de semillas forestales, así como la generación de servicios energéticos, ambientales y alimenticios destacan entre los principales beneficios que ofrecen las áreas  frondosas de Cuba.

Alcanzar cerca del 30 por ciento de la superficie del país cubierta de selva tropical y arboledas es el propósito del Servicio Estatal Forestal cubano, perteneciente al Ministerio de la Agricultura.

Datos oficiales del sector indican que más de 46 mil hectáreas de bosques se fomentaron anualmente, como promedio, entre los años 2003 y 2015.

Encausar a esa rama agrícola, como base fundamental del desarrollo forestal cubano constituye una de las premisas del ramo en los años venideros.

Con este propósito se prevé impulsar la reforestación, el aumento de los rendimientos de las plantaciones y la disminución de las importaciones.

En función de los avances en materia silvícola se ejecutan varios proyectos locales. Entre ellos, la preparación de viveros, la conservación de especies madereras y la reducción de la vulnerabilidad costera.

Para que esta labor pueda rendir los efectos esperados es imprescindible el aumento de las áreas destinadas a este fin en cuencas hidrorreguladoras y autopistas.

Resultados alentadores en el manejo adecuado de los recursos forestales cubanos ocupan el interés de funcionarios y especialistas de la capital y otras provincias del país.

El rescate de formaciones boscosas en el Gran Parque Metropolitano de La Habana y en los territorios de Artemisa, Mayabeque y el archipiélago Sabana-Camagüey se encuentra entre las labores más significativas.

Investigadores, técnicos y directivos de diferentes instituciones de la geografía nacional emprenden estrategias y experiencias que tributan al incremento y manejo sostenible de las áreas boscosas, con fines productivos.

La reducción de la carga de explotación en la montaña y la siembra intensiva en zonas del llano y la premontaña aparecen entre las proyecciones de trabajo para la preservación del fondo boscoso en laIsla.

Existen potencialidades en los territorios de Matanzas, Ciego de Ávila, Las Tunas y el Municipio Especial de la Isla de la Juventud para elevar el aporte a este programa, que contribuye a la protección de la biodiversidad  y a minimizar la erosión de los suelos.

Otro de los aspectos encaminados a lograr una mayor supervivencia de las plantas sembradas es la capacitación de los agricultores encargados de las tareas de manejo, a fin de evitar  que las mismas se efectúen en sitios inadecuados.

Los bosques del país constituyen un recurso estratégico de la nación, tanto para la producción de bienes materiales, como por  los servicios ambientales que brindan.

Su utilización actual de manera sostenible es garantía de salvaguarda y conservación para las generaciones futuras.
Fuentes: Internet, Agencia Cubana de Noticias (ACN), Conexión COP, WEB PNUMA

 

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