Historia del hospital insignia de La Habana

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Vista actual del Hospital Calixto García.

En la década de 1910, el Hospital Nacional número uno estaba compuesto por dos áreas separadas por un canal intransitable de varios metros de ancho

Ciro Bianchi

 

 

En la década de 1910, el Hospital Nacional número uno (a partir de 1913, Hospital Calixto García) estaba compuesto por dos áreas separadas por un canal intransitable de varios metros de ancho, actual calle G. Un pequeño puente de madera sobre el canal conectaba ambos sectores de la instalación hospitalaria.

La información la ofrece el doctor Gregorio Delgado, historiador del Ministerio de Salud Pública, en su Historia de la enseñanza superior de la medicina en Cuba, 1900-1962 (Quinta parte).

Aún eran de madera los pabellones de ambas secciones. La más pequeña, dice el ilustre historiador, ocupaba aproximadamente la superficie en que hoy están enclavados el Hospital Ortopédico Fructuoso Rodríguez y el Instituto de Oncología (Hospital Curie), así como el demolido Hospital Pediátrico Pedro Borrás.

Dicha área servía de asiento al Departamento de Tuberculosis o Sala Romay; un total de 14 pabellones y dos casetas, igualmente de madera, donde se podían albergar 130 enfermos de tuberculosis pulmonar avanzada o no admisibles en La Esperanza, el sanatorio de Arroyo Naranjo.

Esos pacientes eran atendidos por el doctor Eugenio Albo Cabrera, con tres médicos auxiliares y cuatro enfermeras, precisa el doctor Delgado.

La cátedra de Enfermedades Tuberculosas se crea el 15 de octubre de 1923. A fines de 1924 se saca a oposiciones y la obtiene, como Profesor Titular, el doctor Albo, que fija la sede de la cátedra en su servicio en la Sala Romay.

La desempeñaría por poco tiempo; fallece en 1926 y en octubre de ese mismo año un terrible huracán —el comúnmente llamado ciclón del 26— que siembra muerte y destrucción en La Habana, arrasa las casetas y los pabellones de los tuberculosos.

Los edificios son reconstruidos por disposición del Secretario (ministro) de Sanidad y Beneficencia, a la sazón Profesor Auxiliar de Enfermedades de los Ojos con su clínica de la casa de altos estudios habanera.

Pronto llegaría el fin de las construcciones de madera que constituían la Sala Romay. Fueron desmanteladas, dice el doctor Delgado, entre el 20 y el 23 de diciembre de 1930.

Los pacientes internados en estas fueron trasladados a La Esperanza, y se inauguró un Instituto de Vías Respiratorias o Dispensario Antituberculoso en el mismo hospital, con entrada por la esquina de 25 y J. Ahí radicó la cátedra hasta el 24 de febrero de 1949, cuando se inaugura el pabellón Bisbé.

Apunta el historiador del Ministerio de Salud Pública:

«Esta edificación pudo ser construida con el dinero producto de la acumulación de sueldos dejados de percibir por los profesores de la cátedra, los doctores Alfredo Antonetti Vivar, Manuel Ampudia González y Orfilio Suárez de Bustamante y del Profesor Titular de la cátedra de Patología General No. 6, doctor José BisbéAlberni, cuyo nombre ostenta hasta el presente».

El pabellón consta de dos salas. Bisbé fue un notable médico internista nacido en 1900. Era hermano de Manuel, también profesor universitario y miembro de la directiva del Partido Ortodoxo.

Fue, después de 1959, embajador de Cuba en la ONU. Murió en la propia sede de esa organización internacional.

Tomado de RHC

 

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