Las grasas saludables en la prevención de la diabetes mellitus tipo 2

DIABETES Y GRASAS SALUDABLES

Las grasas alimentarias son esenciales para determinadas e importantes funciones del organismo humano

 

Por M.Sc. Dr. Alberto Quirantes Hernández *

Las grasas alimentarias son esenciales para determinadas e importantes funciones del organismo humano. Adicionalmente constituyen el transporte utilizado en la absorción intestinal y movilización en el torrente sanguíneo de las vitaminas liposolubles como son la A, D, E y K.

Las grasas son utilizadas por el cuerpo para la formación del tejido nervioso y algunas hormonas además de que juegan un papel en el control de la inflamación y aportan una cantidad sustancial de calorías junto con los carbohidratos y las proteínas de los alimentos.

Todas las grasas están compuestas de ácidos grasos insaturados, las llamadas grasas “buenas” y de los saturados o “malos”.

Diabetes y las grasas buenas y malas

Ingerir una alimentación basada en grasas saludables o buenas como aquellas provenientes de aceites vegetales, y al propio tiempo limitar o eliminar las grasas saturadas o malas, como las encontradas en las carnes rojas, y los alimentos refinados como el azúcar, colaboran en la prevención y control de la diabetes mellitus tipo 2.

Estas favorables modificaciones en la alimentación pueden reducir los niveles del azúcar sanguíneo y mejorar la resistencia a la hormona insulina como aquella provocada por un exceso de la grasa corporal.

Resultados de una investigación

En una investigación realizada de manera conjunta por parte de la Universidad de Cambridge, en Inglaterra y la de Tufts, en Boston, publicada en la revista PLOS Medicine, fueron analizados los resultados de 102 ensayos donde se incluyeron a 4 mil 660 personas adultas de ambos sexos para evaluar la forma en que los distintos tipos de grasas y carbohidratos de la alimentación afectaban los factores de riesgo fundamentales de la diabetes tipo 2.

Se incluyeron estudios en los cuales se ofertó a los participantes comidas con distintas cantidades de grasas saturadas, monoinsaturadas y poliinsaturadas así como de carbohidratos simples o refinados.

Se evaluaron cómo esas diferencias en la dieta afectaban aspectos de la salud metabólica, incluyendo los niveles de azúcar en la sangre e insulina, además de la sensibilidad y la producción de esta hormona.

Las conclusiones

Quienes mantuvieron una dieta rica en grasa monoinsaturada o poliinsaturada, grasas saludables, y eliminaron las comidas ricas en carbohidratos refinados y grasas saturadas o malas, mejoraron el control del azúcar en la sangre.

Los beneficios más evidentes se observaron con el aumento de las grasas poliinsaturadas, presentes en los pescados, en lugar de los carbohidratos refinados o las grasas saturadas.

Hasta el momento de esta investigación, las consideraciones sobre la forma de actuar sobre la glucosa, la insulina y factores de riesgo relacionados, de las grasas y los carbohidratos refinados de la dieta, se basaba solamente en estudios individuales con resultados poco consistentes.

Al combinar los resultados de más de100 ensayos, como sucede en esta investigación, se aportan las evidencias más concluyentes hasta la fecha sobre cómo estos nutrientes modifican esos riesgos en relación a la diabetes mellitus.

Como el mundo se enfrenta a una epidemia de diabetes, fundamentalmente tipo 2, estos resultados aportan valiosas orientaciones sobre cómo se debe conformar una dieta cuando se desea prevenir o controlar esta enfermedad.

 

* Master en Ciencias y Profesor Consultante

Jefe del Servicio de Endocrinología

Hospital Docente Dr. Salvador Allende

La Habana – Cuba

 

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