Cerrar filas escuela y familia…de eso se trata

escuela y familia
Familia y escuela un binomio imprescindible.

Será mucho el esfuerzo por hacer el curso escolar que se avecina, y lo más importante será que aquellos que tienen responsabilidades las cumplan cabalmente

 

Por Teresa Valenzuela García

Con la llegada del nuevo curso escolar se hace necesario hablar de lo importante que será que la familia se relacione de forma estrecha con la escuela a la que asisten sus hijos.

No de manera formal, sino abiertamente y con sinceridad, consciente que, después de ellos, los maestros y profesores serán las personas más importantes en la educación de sus hijos .Ese bien nace en la casa y se fortalece en la escuela, por los que los padres deben trasmitirles valores y virtudes para que luego los docentes insistan en mantenerlos y desarrollarlos en los menores.

Por muy poco instruido que esté una mamá o un papá siempre querrá que su hijo sea el mejor, que se comporte bien y que aprenda cada día más; lo mejor para los pequeños sería que tomen conciencia de sus limitaciones  y emprendan el camino de aprendizaje lo más completo posible para transmitírselo a sus hijos.

Por su parte el maestro dará el mejor ejemplo a sus alumnos. No será ocioso enseñarles que hablen bajito, que traten con amabilidad a sus compañeros de aula y que vistan correctamente el uniforme. A ese nivel de importancia les inculcará el amor por el estudio, y a valorar el trabajo de los demás en la sociedad.

Tendrá que hacer énfasis en los que proceden de familias disfuncionales donde el modelo no es el ideal, por lo que de forma inteligente guiará a esos niños y adolescentes que están en formación, por el mejor camino y les enseñará buenos modales y hábitos hasta formas correctas de expresarse.

Para realizar con efectividad ese trabajo debe de estar estimulado en lo que hace, consciente de que si lo logra estará en correspondencia con el pensamiento del destacado docente que fue José de la Luz y Caballero quien afirmó que instruir puede cualquiera, enseñar sólo quien sea un evangelio vivo.

“La falta de educación es el mayor daño que se le puede hacer a un niño”-afirmó nuestro comandante en jefe Fidel Castro con mucha razón en una de las partes de un documento escrito por él a propósito de su cumpleaños 90.

El pequeño al nacer es un diamante en bruto y de los adultos que lo rodean dependerá que se convierta en un valioso diamante o no, de acuerdo con la educación que reciba.

Será mucho el esfuerzo por hacer el curso escolar que se avecina, y lo más importante será que aquellos que tienen responsabilidades las cumplan cabalmente para que la educación cubana continúe el avance que la distingue, y logre el objetivo de formar hombres y mujeres de bien que respondan a las exigencias de su tiempo.

Tomado de Radio Rebelde

 

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