Exposición Pan Horama: cuestionar, pero desde la Palma real

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Foto tomada de Cubarte

La exposición “Pan Horama.  Vista del todo”, de los artistas de la plástica Lázaro Navarrete y Ricardo Labarca quedó inaugurada en la Galería Casa 8, del Fondo Cubano de Bienes Culturales

Escrito por Susana Méndez Muñoz

Según palabras del catálogo Pan Horama es la síntesis visual, el límite difuso entre figuración y abstracción, tradición y osadía; entre el concepto y su recipiente: que es sombra y raíz, árbol, rama fruto, oro y ceniza.

El conjunto expositivo está compuesto por tres piezas de gran formato de la autoría de Labarca, pertenecientes a la serie “Hábitat”, realizadas mediante técnica mixta.

Sobre esta serie el artista dice “Procuro la convergencia de diferentes momentos en un mismo escenario, creando de la asociación una imagen unificadora”; en sus obras  la fragmentación se define como característica única e irrepetible.

La propuesta de Navarrete, está conformada por diez instalaciones y dos piezas en impresión digital; las primeras están realizadas con tino de miniaturista en materiales en su mayoría naturales como resina, madera, raíces, ramas de palmiche, tejido, metal, tierra, y además pan de oro,  nylon, resina de poliéster, entre otros.

Estas obras refuerzan la imagen visual y las emociones que estas soliviantan en el espectador con la certera elección de los títulos entre los cuales encontramos Bastión; Gobernar no es más que prever; Donde muere una generación nacen las alas de otras; Lección de humildad, Si el hombre sirve, la tierra sirve; La patria es ara no pedestal, Lo que queda, y Destierro, y algunas más.

El artista declaró a Cubarte:“la exposición tiene que ver con la idea del paisaje; el término panorama, que significa vista del todo, es tomado para intentar hacer un rastreo en la sociedad cubana actual; realizar una indagación de fondo en todas las grandes problemáticas que tiene la Cuba de hoy: problemas de identidad, de pérdida de valores, de promesas no cumplidas, de cosas que quedan por hacer y no se hacen; por otra parte también es el propósito de establecer una dirección de hacia dónde vamos como país, a través de algo tan simple y tan delicado como el paisaje y la naturaleza”.

En cuanto a los materiales utilizados en las instalaciones Navarrete, explicó la intencionalidad de la selección de los mismos, esencialmente “algo tan sencillo e identitario como los fragmentos de la Palma real, el palmiche que es lo que une el fruto—que es lo que trasciende– y la palma que es como el cordón umbilical al nuevo fruto y a través de estas uniones cuestionar muchas cosas”.

Con un discurso poético  de alto poder de síntesis en las ideas expresadas, Pan Horama rezuma cubanía en cada una de sus piezas en un juego que no es solo con los materiales  característicamente criollos sino con los referentes a los sucesos históricos, hitos de nuestro devenir y marcas en la memoria y en el imaginario colectivo de la nación.

Pan Horama “instala” ante nuestros ojos–para que no olvidemos—nuestros éxitos y nuestros fracasos; lo realizado y las frustraciones;la sangre vertida y nuestra fe; “la plenitud de nuestra fragilidad cotidiana” y esgrime como lema “la insoportable levedad del ser cubano”.

Tomado de Cubarte

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