Es como volver a nacer

Los trabajadores del Hospital Oftalmológico Ramón Pando Ferrer en el municipio de Marianao celebran el 26 de julio devolviéndole la vista de muchos cubanos
Texto y foto: Nury Torres
Al decir de muchos de los pacientes de la Doctora Eneida Pérez Candelaria volver a ver, tras una operación sencilla de catarata, es como volver a nacer, porque cuando destapan la venda, ven la luz definen el rostro de la persona que tienen frente, es como una magia de extraordinario valor humano.
La Dra es la jefa del Centro de Microcirugía de la conocida por todos “Liga contra la ceguera” (nombre con el que se le conoció en épocas pasadas al hospital) y acota que en lo que va de año han atendido en consultas externas a 104 mil 777 pacientes; mientras hasta mayo, fueron operadas 11 mil 460 personas, de distintas cirugías refractivas, como la miopía, el astigmatismo, el glaucoma y, en más del 50 por ciento, la catarata.
A la fecha histórica del 26 de julio: aniversario de los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, llega el centro hospitalario con una destacada hoja de servicios, clave en la salud ocular de los cubanos todos, pues aunque el país cuenta con 24 centros oftalmológicos, el Pando de La Habana, concentra la mayor cantidad de casos atendidos y remitidos de toda la Isla.
La también Mrs. en Ciencias Pérez Candelaria señala que La Liga se inauguró en 1954; pero no fue hasta en 1988 que se abrió el departamento de microcirugía, con la operación de cataratas como porcentaje mayoritario, así como cirugías de retina.
El Pando o Liga contra la ceguera, ubicado en Marianao, es ante todo, un centro de investigaciones, postgrados y asistencia médica, y lleva los tres objetivos básicos de su atención con excelencia: además de iniciar, en el 2004, la Operación Milagro, a través de la cual, millones de seres humanos de estratos sociales muy humildes y desposeídos de Latinoamérica, han recuperado la visión.
Aquí tienen pacientes de más de 90 años que han tenido cataratas y gran pérdida de la visión, incluso por lo avanzado de la edad, y una vez operados y han vuelto a ver, y mejorado su calidad de vida. Eso es fundamental, precisó la Dra.
Diplomados sobre microcirugías de catarata y dentro de estas: el uso de la técnica FACO (manejo del cristalino tanto quirúrgico como clínico), se imparten a médicos oftalmólogos recién graduados, cubanos y extranjeros; pues como recuerda Eneida, el Instituto de la Habana no tiene nada que envidiar a los del primer mundo, ni en insumos y tecnología, ni mucho menos en recursos y riqueza humana de sus profesionales.