El rápido de Güira de Melena y del mundo

“El rápido de Güira de Melena” constituye uno de los sobrenombres imprescindibles de la cultura nacional. Claro, ya puede notarse que se trata de una figura masculina, Pancho Amat
Ana Margarita Sánchez Soler
La Habana.- El tres ha sido un instrumento poco divulgado entre nuestros amantes de la música, es decir, entre casi todos los cubanos. Sin embargo, son muchos los que conocen al mejor tresero de Cuba, Pancho Amat (Güira de Melena, 1950).
Compositor, arreglista e instrumentista, su primer tres llega a los ocho años que, según Amat, era una guitarra encordada como tres, obsequio especial de su padre por los Reyes. ¡Quién diría que un regalo por el día de los Reyes Magos definiría el futuro profesional de este hombre!
El destacado cantautor dio un vuelco a su vida recién graduado del Instituto Pedagógico Enrique José Varona, en 1971, cuando ingresó al grupo Manguaré. La formación de maestro no la abandonó del todo, sino que la trasladó a otra rama y a otros alumnos: la música y los jóvenes treseros.
Relevantes personalidades contribuyeron a su carrera. Pancho Amat ha sido influenciado por figuras como Frank Fernández, Rafael Lay, Martín Rojas; este último quien lo incentivó a especializarse en el instrumento cordófono que hasta hoy lo identifica.
Amat es capaz de interpretar el cuatro venezolano, las quenas, el altiplano, el charango, la guitarra y también la percusión. Su versatilidad musical ha mostrado las capacidades del cantautor que fusiona de manera efectiva el tres con sonoridades jazzísticas y hasta rockeras.
El Maestro de Juventudes, título que le fue otorgado por la Asociación Hermanos Saíz, mantiene siempre un diálogo enriquecedor con las nuevas generaciones de músicos interesados en el género del son.
Otros importantes galardones concedidos fueron el Premio Nacional de la Crítica en la Feria Internacional Cubadisco, a raíz de su producción discográfica Son Por Tres, en el año 1995, y el Premio Nacional de Música 2010.
Pancho Amat y el Cabildo del Son ponen a gozar a un sinnúmero de soneros que disfrutan de nuestra música tradicional lo mismo en el Sauce que en un gigantesco teatro. El talento de los maestros es siempre reconocido; El rápido de Güira de Melena no es la excepción.