Dom. Ago 25th, 2019

Fue a la Guerra Civil Española en busca de héroes, y pasó a la historia como uno de ellos

pablo
Pablo de la Torriente Brau.

Este 19 de diciembre se cumplen 80 años de la caída en combate de Pablo de la Torriente Brau, destacado periodista, escritor y revolucionario cubano

 

 

 

 

Escrito por Carlos Heredia Reyes
El 17 de julio de 1936 estalló la Guerra Civil Española, de la que se dice que el aporte de Cuba fue el mayor de todos los países latinoamericanos, pues mil 412 cubanos se unieron a las Brigadas Internacionales para luchar en el bando republicano, contra el fascismo.

De ellos 120 perdieron la vida. En su mayoría eran jóvenes de entre 25 y 27 años de edad, pocos tenían más de 30 años, y uno incluso tenía sólo 15 años. En total 130 alcanzaron el grado de oficial.

Entre quienes cayeron abatidos por las balas fascistas, en defensa del pueblo español, estuvo Pablo de la Torriente Brau, de quien este 18 de diciembre se conmemorarán 80 años de su paso a la inmortalidad, a la legión de mártires que entregaron lo más valioso de sí en bien de la humanidad, de los desposeídos.

Nació el 12 de diciembre de 1901 en San Juan de Puerto Rico y su vida fue tan breve como intensa, pues murió -también en diciembre- de 1936.

Además de pasar su infancia y adolescencia en Cuba, Pablo estudió y se vinculó a la joven generación revolucionaria de la época.

Por ejemplo, participó de los esfuerzos para exigir la libertad de Julio Antonio Mella cuando la famosa huelga de hambre de este; fue herido en los sucesos del 30 de septiembre de 1930; cultivó estrecha amistad con Rubén Martínez Villena; denunció desde las páginas del periódico Ahora la explotación sufrida por los campesinos del Realengo 18 y, desde el exilio en México, el asesinato de Antonio Guiteras y Carlos Aponte.

Devino destacado escritor y periodista, y como luchador incansable contra la dictadura de Gerardo Machado estuvo preso más de dos años en el llamado Presidio Modelo, en la entonces Isla de Pinos, que sirvió de nombre a unos de sus más famosos libros.

Pablo se hallaba en Nueva York, en su segundo exilio, cuando lo obsesiona la idea de irse a España. No había minuto en que no piense y hable de ello, ni carta en la que no lo anuncie a todos los amigos de La Habana. Irá como corresponsal: allí -está convencido- se decide el futuro de la humanidad.

El 28 de agosto de 1936 logró embarcar en el buque Ile de France, como corresponsal de las revistas New Masses, de Nueva York, y El Machete (México). Pasó por Bruselas donde asistió al Congreso por la paz, y a su llegada a España se dedicó en Barcelona y luego en Madrid a recoger testimonios y escribir crónicas memorables.

Desde su llegada a la nación europea, en tan poco tiempo realizó una tarea multifacética como periodista, comisario político y combatiente, sí porque también se destacó en el frente, y fue designado el 11 de noviembre comisario de guerra y miembro del Estado Mayor del 109 batallón de la séptima división. A la semana siguiente entra en Madrid, y el día 28 de ese mes tuvo un encuentro con el poeta Miguel Hernández.

Pablo fue rápidamente identificado en España como el periodista cubano que retrataba en sus escritos la crudeza de la guerra y la valentía de los revolucionarios, que “echaba discursos” a los fascistas desde los parapetos y que no temía morir en los embates de la guerra. El día 13 firmó su última carta.

En la guerra escribió varias crónicas, reunidas posteriormente bajo el título de Peleando con los milicianos.

El 17 de diciembre recibió la orden de marchar hacia Majadahonda. Dos días después, el 19 de diciembre, en las afueras de Madrid en los combates en la carretera de La Coruña conocidos como Batalla de la Niebla, cayó muerto de un disparo en el pecho. Hacía apenas una semana que había cumplido 35 años de edad.

Cuatro días después rescataron y enterraron sus restos en lugar seguro. Miguel Hernández le dedicó su Elegía segunda.

Apenas seis lustros le bastaron a Pablo para dejar la huella imperecedera de su hacer en el campo de la creación (periodística y literaria) y de la política, más allá de las fronteras de Cuba, su tierra por derecho propio.

“Me voy a España, a la revolución española. A ver un pueblo en lucha. A conocer héroes…”, había escrito a su familia, sin imaginar jamás que él mismo pasaría a la historia como uno de ellos.

Fuentes consultadas:

http://efemerides.cuba.cu/index.php?sid=463b62a7ffb748446d7bc4008cf938bc

http://www.cubadebate.cu/etiqueta/pablo-de-la-torriente-brau/

http://www.cubamilitar.org/wiki/Pablo_de_la_Torriente_Brau

http://www.cubaliteraria.cu/autor/pablo_de_la_torriente/pages/biografia.htm