Un recorrido en imágenes por el poblado, permitirá revisitar lugares importantes de la historia de Cuba
Texto y fotos Félix Rubén Alomá
La Ciénaga de Zapata, en la provincia de Matanzas, tiene un apartado caserío nombrado Soplillar. Dicen que su nombre viene de los árboles maderables llamados soplillos.
Este lugar es la cuna de Nemesia Rodríguez Montano, la niña a quien las bombas arrebataran a la madre y el hermano durante la invasión mercenaria en Playa Girón, motivo que inspiró el poema “Elegía de los zapaticos blancos”, de Jesús Orta Ruiz, el Indio Naborí.
Un recorrido en imágenes por el poblado, permitirá revisitar lugares importantes de la historia de Cuba.
En Soplillar, el 24 de diciembre de 1959, Fidel junto a un grupo de líderes de la naciente Revolución, compartieron la cena de Nochebuena con varias familias de carboneros.
Hogar de los brigadistas, que se entregaron a la construcción de un museo-biblioteca para preservar la memoria de ese día.Retratos de Jesús, un niño de unos cortos cinco o seis años que no entendía quien era ese gran hombre que llegó a su casa.
Fotografías de Raúl Corrales que cuelgan de las paredes, sobre las sillas y las camas de sacos, entre los platos y las palanganas donadas por los habitantes de Soplillar.En los árboles del lugar, se lee: “іGracias Fidel!”. Título de una décima que compuso y cantó el guajiro Pablo Bonachea el día de la cena carbonera con el Comandante en Jefe Fidel Castro.