La música en las páginas

Leonardo Acosta
El título fue lanzado por ediciones UNION en 2010

El texto Móviles y otras músicas constituye una de esas obras con las que Leonardo Acosta tienta a pensar y escuchar la historia musical nuestra

 

Por Ana Margarita Sánchez Soler  asanchez@enet.cu

Existen conclusiones certeras y rotundas aunque generalmente rehuimos de todo lo absoluto. En cambio algunas verdades se forjan a base de vivencias acumuladas y es poco probable que no llevemos todos un cúmulo de experiencias personales vinculadas a la música. Por eso me permito la rotundidad de decir que esta Isla es comunión de melodías; mencionar Cuba es decir clave, cajón rumbero, guitarra de trovador…

Para aquel cuya existencia propia no sea suficiente indicio de musicalidad, bastará con ir a la historia y explorar nuestras tradiciones. Las búsquedas podrían reavivar una sospecha, pero la pesquisa sagaz no dejará cabida a los medios términos.

El libro Móviles y otras músicas podría ser un punto de partida para la indagación, texto concebido por Leonardo Acosta. El título, que fue lanzado por ediciones UNION en 2010, adquirirlo aún seis años después resulta un acto de formidable elección.

El autor propone un recorrido a través de la ensayística por la obra de intérpretes y estudiosos de la música nuestra. Reflexiones agudas nos aproximan a diversos géneros e instrumentos, acudiendo a los móviles de quienes optaron por ellos. Así se erigen desde la lectura Harold Gramatges, Leo Brouwer, Chucho Valdés y Emiliano Salvador; además de otros notabilísimos artistas y teóricos.

Mediante la entrevista también nos seduce Acosta y tal vez usted decida como yo comenzar por los criterios de Sergio Vitier, a quien perdimos hace muy poco.

Sus consideraciones plasmadas en un diálogo, demuestran el dominio absoluto del arte al que se consagrara. Las palabras de Vitier ocupan uno de los catorce segmentos que componen este volumen.

Fenómenos de probada trascendencia como el filing, el jazz latino o la nueva trova relucen aquí para responder incógnitas sobre sus orígenes e impactos.

Se trata de esos libros que ocupan en nuestra colección personal un sitio especial, incluso fuente de consulta para rememorar creadores que cierta vez olvidamos en un lapso de desmemoria temporal.

Entre los textos publicados por este escritor, músico y periodista destacan Música y épica en la novela de Alejo Carpentier (1981), Del tambor al sintetizador (1983) o Elige tú que canto yo (1993).

El sonido y la luz, tal como se titula un espacio dedicado a Edgard Varése, se combinan para aprehender la música.

Además de escuchar, verla surgir frente a los ojos propios con el rostro de gente que hizo de su vida el pentagrama,Móviles y otras músicas constituye otra de esas obras con las que Acosta tienta a pensar y escuchar la historia musical nuestra.

 

 

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