Enciclopedia hecha en casa

Mil preguntas mil respuestas, primera enciclopedia cubana
Mil preguntas, mil respuestas

Mil preguntas, mil respuestas es el título de la primera enciclopedia cubana que paulatinamente llega a manos asombradas

 

Por Ana Margarita Sánchez Soler  asanchez@enet.cu

Cuando el siglo XVIII propició aquel fenómeno denominado Enciclopedismo, probablemente no podría sospecharse las proporciones del fenómeno.

Aquellos primeros tomos surgidos ofrecían un nuevo cauce al conocimiento y definían el inicio de un material capaz de rebasar la Ilustración para llegar a la contemporaneidad.

Hoy la enciclopedia es para nosotros más que una propuesta de editoriales foráneas. Cuba cuenta ya con un proyecto de este tipo materializado por especialistas del patio.

Mil preguntas, mil respuestas es el título de la primera enciclopedia cubana que vio la luz en abril y paulatinamente llega a manos asombradas.

Se trata de cuatro tomos: Universo, Vida, Invenciones y Sociedad que abarcan una gran cantidad de temáticas. El lector puede acceder a un exhaustivo recorrido por los procesos naturales que posibilitan la vida humana y explicaciones asociadas a las ciencias naturales.

La cátedra Félix Varela de la Universidad de La Habana tuvo la responsabilidad de desarrollar la iniciativa respaldada además por estudiantes del Instituto Superior de Diseño Industrial. De manera colaborativa, la Editorial Universitaria Félix Varela; así como Pueblo y Educación, permiten la salida de los tres mil ejemplares iniciales.

Estudiosos de múltiples materias emprendieron el proceso de selección y fichaje de contenidos para lograr estos volúmenes de la forma más completa posible.

Hay sitio también para tópicos vinculados a las ciencias sociales y el abordaje del hombre como generador de pensamiento. Aristas relacionadas al desarrollo político e intelectual del individuo componen las páginas que son fruto de un trabajo arduo de búsqueda.

Muy pronto las bibliotecas de la capital tendrán en sus anaqueles esta opción que contribuye al placer del aprendizaje. Utilidad y entretenimiento se conjugan para ocupar las horas de lectura de quienes ansían dominar esencias de la historia, la medicina, la geografía o la literatura.

Dicen que el conocimiento no ocupa espacio, hay en ello una exhortación para buscar todas las respuestas posibles.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

2 + 16 =