Ministro de Comercio Exterior advierte: “Cuba no admitirá políticas de choque”

En declaraciones ofrecidas este domingo a la prensa acreditada para la visita del presidente de los Estados Unidos a Cuba, Rodrigo Malmierca, titular de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, explicó varias de las condicionantes económicas que aún susciten entre ambas naciones
Por Francisco Delgado Márquez
El ministro cubano comenzó su intervención con un recuento de los antecedentes entre los dos países que imposibilita aún el progreso de las relaciones financieras, el desarrollo de inversiones y negociaciones en sectores “priorizados” de la economía cubana y en el comercio con la nación norteña.
En este sentido, se refirió a la autorización ofrecida en el año 2000 para la importación de productos agrícolas y alimentos procedente de Estados Unidos que permitió solo la realización de “algunas operaciones comerciales” desde ese mercado “matizadas por las estrictas reglas” ajenas a las regulaciones del mercado internacional.
Malmierca insistió en sus palabras como en el período del 2008 al 2015 se redujeron, considerablemente, los ingresos a la economía cubana de varios productos entre un monto de 800 millones de dólares a menos de 200 en el año 2015 debido a la “permanente” afectación de la política del bloqueo económico, financiero y comercial impuesto al país por el gobierno estadounidense.
Al referirse al apartado de las inversiones explicó cómo varios hombres de negocio de los Estados Unidos se acercaron en determinadas ocasiones a las posibilidades que otorga el mercado cubano en áreas como la agricultura. “Uno de los sectores más defendidos por estos empresarios en desacuerdo con el bloqueo”, recalcó el Ministro de Comercio Exterior.

El funcionario cubano expresó como los cuatros paquetes de medidas anunciados demuestran la intención clara de un avance en el proceso de normalización de las relaciones bilaterales y de las facultades ejecutivas que posee el presidente Barack Obama en una medida correcta.
Asimismo destacó el papel de los diálogos regulatorios realizados entre los dos estados para el mejoramiento de intercambios en materia de comercio exterior, relaciones económicas y en virtud de eliminar el bloqueo a la isla.
Rodrigo Malmierca, se refirió a la medida dictada por el Departamento de Tesoro de los Estados Unidos con respecto a las transacciones comerciales con el papel moneda “dólar” que en la actualidad afecta las operaciones con empresas y bancos estadounidenses y con terceras naciones.
Aclaró el caso de las sanciones impuestas a instituciones bancarias que superan los más de 15 mil millones de dólares en los últimos años y como este rubro aún incide en la legitimidad de una postura en el actuar práctico de las empresas hacia Cuba para conceder créditos, aspecto que según el Ministro de Comercio Exterior deberá ser más preciso, objetivo y claro por parte de las autoridades de ese país, sin limitaciones, ni regresiones al pasado.
Por otra parte explicó cómo deberán ajustarse otras medidas en el ámbito de las relaciones económicas para Cuba, en aras de la exportación de productos cubanos, la liberación de inversionistas norteamericanos en la isla y la autorización para establecer relaciones económicas directas entre bancos de Cuba y Estados Unidos sin mediaciones, así como abrir cuentas de corresponsalías en estos últimos.
Al mencionar el modelo económico escogido soberanamente por el pueblo cubano distinguió el papel de la estructura empresarial estatal socialista más allá de la existente en el mercado cubano reconocida por el sector emergente como “privada”.
Afirmó el representante del Comercio Exterior que Cuba continuará con la construcción de su modelo socialista, sin “aceptar imposiciones de políticas injerencistas o de terapias de choque” que traten de desestabilizar el progreso de las transformaciones económicas que en la actualidad se llevan a cabo en la sociedad cubana.
La afirmación de esta continuidad del proceso revolucionario cubano no niega las posibilidades de apertura a las inversiones en áreas del sector estatal afirmó Malmierca como en la zona de desarrollo especial del Mariel y en otros renglones de la economía nacional.
Por último precisó la importancia de la autonomía del sector empresarial cubano y el papel que juega el sector no estatal en el desarrollo económico del país, así como la confianza depositada por el universo empresarial extranjero en el cumplimiento de las políticas internacionales en materia de negocios e inversiones dispuesta por el gobierno cubano en su Ley de Inversión Extranjera.