Ariana Álvarez: “El público cubano me quiere mucho”

xactriz-ariacna-alvarez.jpg.pagespeed.ic.fs8Xug6M-Q
Sin dudas, la actriz Ariana Álvarez tiene a su favor la organicidad de sus personajes, la credibilidad que emana de sus interpretaciones. (Facebook de la actriz)

La organicidad y credibilidad de sus personajes logran cautivar a quienes siguen el trabajo actoral de esta joven actriz…

 

Por Ana María Domínguez Cruz

Dicharachera, simpática, desfachatada, extrovertida, con “salsa”. Luz Marina se roba el show en no pocas escenas de la telenovela cubana Latidos compartidos y a pesar de que no es un personaje positivo del todo, el público la elogia y no deja pasar ningún detalle de sus conflictos con sus novios, el falso embarazo, la competencia con el negocio de Omaida…

“Es que al cubano le gusta la gente como Luz Marina, y yo agradezco infinitamente todas las buenas opiniones que me han llegado del personaje, como me ha sucedido con Roxana, Yamina y otros. La verdad es que el público me quiere mucho, y siempre ha sido generoso con mi trabajo”.

Sin dudas, la actriz Ariana Álvarez tiene a su favor la organicidad de sus personajes, la credibilidad que emana de sus interpretaciones y sobre todo, la observación detallada de todo cuanto la rodea.

“Esa es la primera técnica que utilizo en la caracterización de cualquier personaje que asumo. Observo mucho a todo el mundo todo el tiempo, incluso cuando no estoy preparando un personaje… Siempre estudio a las personas que encuentro en la calle, que a veces entran en mi vida por casualidad, a las que conozco. Hace tiempo dije que si no fuera actriz no tuviera amigos como los que tengo, porque muchos los he logrado gracias a determinados personajes que he asumido.

”Muchas frases, maneras y miradas de Luz Marina las tomé prestadas de personas que existen realmente, y por eso creo que el personaje ha llegado tan bien al público. Como Luz Marina podemos encontrar muchas personas a diario, incluso, con líos como los que ella se busca”.

—Le gusta complicarse la vida.

—A muchas personas les pasa igual. De todos modos, y no quiero contar nada de la trama, Luz Marina seguirá sorprendiendo y puede que hasta se asusten un poco con ella y sus conflictos. Ella se mete en líos pero los resuelve de una manera bastante inteligente. Lo único que quiero es que no se sigan perdiendo escenas porque hasta el momento, alrededor de 50 de las que grabé, no han salido al aire.

—Últimamente has interpretado personajes muy parecidos entre sí, como Luz Marina, pero el público que te ha seguido en la pequeña pantalla no olvida a Jesusa, en Destinos prohibidos.

—Y me alegra de que sea así, porque ese es mi personaje preferido. Fue el primero que tuve en televisión, me dirigieron de una manera muy acertada, pero ante todo me cautiva que Jesusa debía decir mucho sin palabras, y eso siempre es un gran reto. A Jesusa la quiero mucho.

—¿Se parece más a Ariana?

—En sentimientos sí, pero en reacciones me parezco más a otros personajes.

—La telenovela terminó de grabarse a inicios del 2014… Coméntame de otros proyectos de trabajo…

—Somos colegas en Radio Taíno. Hago la locución de Taimodas y Con ciertos discos. Mantuve además el espacio televisivo Somos multitud y otros trabajos que me ocuparon el tiempo.

“Hace poco terminé un Tras la huella titulado El doctor, y fue un trabajo que me fascinó porque el director no quiso que Joana se pareciera a Luz Marina. Joana es más sobria, seria, informática, retraída, le cuesta trabajo tener contacto con otras personas. A mí me gustó mucho esa diferencia de caracteres porque, como hablábamos, los personajes más recientes que he hecho se parecen mucho. Me pidió llevar el cabello liso, con espejuelos… Joana tiene otro aire, ya verán.

”Más adelante interpretaré un personaje en una serie que dirige Luberta, llamada Lucha contra bandidos. Seré una guajirita sencilla y humilde”.

—¿No has pensado trabajar para el público infantil?

—Sí lo he pensado y muchas personas me lo preguntan porque creen que puedo aprovechar mi afinidad con los niños y mi capacidad para imitar voces. Sin embargo, le tengo miedo a esa faceta del trabajo porque además de que es muy difícil, veo con frecuencia que a quienes trabajan para los niños luego no les resulta fácil asumir personajes dramáticos, y sin ellos no puedo vivir.

Tomado de Cubahora

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *