El periodismo cuesta poco y produce mucho

Mis sinceras congratulaciones a todas y todos los colegas que encuentran en el periodismo fuente vital de energía, sus tormentas y disgustos, sus alegrías, sus realidades, sus conspiraciones, su mañana
Por: Daylina Morales Escobar daylina@metropolitana.icrt.cu
El periodismo cuesta poco y produce mucho. No es una metáfora ni nada semejante, es solo la idea de que cuando se tiene la voluntad y la idea inequívoca de que es esa y no otra profesión tu futuro, se puede.
Ser periodista es quedarte encueros, y no de prendas, sino de alma. Hay que entregarse con total certeza y comprender que esa será la única manera de que la historia te recuerde. Con hálito de voluntad, de precisión y observación, herramientas indispensables para hacer tuyas la costumbres de otros.
No voy negarlo, una de mis debilidades más irresistibles es ser periodista, de cualquier modo, no tengo preferencias, aunque sí me decanto un poco por determinados géneros, por los colores y matices que emanan de aquellas temáticas que me hacen mover las neuronas… y lo dedos.
La hibridación de los géneros periodísticos es una realidad que marca el quehacer contemporáneo en la mayoría de los medios de comunicación de todo el orbe.
Mi profesión, como cualquier otra del mundo, por muy espontánea que pueda parecer a simple vista, necesita de la inspiración como fuente principal para que el público agradezca el tiempo invertido en la lectura.
Las memorias de un periodista, todos los eventos que se generan, los cientos de historias de vida que se publican en el mundo, aun son insuficientes, ante la imperiosa necesidad de conocimiento del hombre como especie superior. Según el filósofo francés René Descartes, la curiosidad es una cualidad que todos los seres humanos deben de poseer, como condición fundamental para incentivar el intelecto.
Ocurre que con el paso del tiempo, la prensa ha manejado la información a su antojo, algunas veces para bien, otras no tanto, agregándole de a poco y convirtiendo determinados criterios especializados en “corrientes generalizadas”.
Mis sinceras congratulaciones a todas y todos los colegas que encuentran en el periodismo su fuente vital de energía, sus tormentas y disgustos, sus alegrías, sus hechos, sus realidades, sus conspiraciones, su mañana.