Lun. Sep 16th, 2019

Cocaína y destrucción cerebral

cerebro
La cocaína puede conllevar a cambios a largo plazo en el sistema de gratificación o de placer generado en el cerebro

La cocaína es una droga con estatus de ilegal bajo cualquier circunstancia. Su uso descontrolado provoca adicción con trastornos mentales asociados e incluso la muerte

 

Por M.Sc. Dr. Alberto Quirantes Hernández *

 

Existen informes frecuentes sobre la toxicidad aguda de esta droga y su gran dependencia a largo plazo.

Aunque hay quienes la consumen por vía oral, muchos la aspiran intranasalmente y algunos se la aplican por vía intravenosa o la fuman.

CÓMO EL CEREBRO SE AFECTA POR LA COCAÍNA

La cocaína es un fuerte estimulante del sistema nervioso central. Aumenta la concentración de la dopamina, una sustancia química del cerebro vinculada con el placer y el movimiento.

La dopamina normalmente es liberada por las neuronas en respuesta a una señal placentera como puede ser el rico olor de un agradable perfume en un momento apropiado. Después se recicla y vuelve de nuevo a la célula de donde fue liberada, apagando así las señales provocadas entre las neuronas.

La cocaína actúa impidiendo el reciclaje de la dopamina. Esto provoca la acumulación de una cantidad excesiva de dopamina. La descomunal cantidad de esta sustancia es la responsable de los efectos eufóricos de la cocaína.

Cuando se emplea de forma repetida y frecuente, la cocaína puede conllevar a cambios a largo plazo en el sistema de gratificación o de placer generado en el cerebro así como en otros sistemas de este órgano y con el tiempo puede conllevar a la adicción.

EL CEREBRO DE LAS RATAS

En una investigación realizada en la Universidad de Johns Hopkins, en Baltimore y publicada en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, se pudo comprobar como dosis elevadas de cocaína provocaban que las células cerebrales se devoraran a sí mismas.

También hallaron esa destrucción de esas mismas células en ratones cuyas madres recibieron cocaína durante el embarazo.

En esta investigación las dosis altas de cocaína provocaron una autofagia descontrolada, un proceso donde las células digirieron su propio interior.

La autofagia, dentro de un marco fisiológico, por lo general es un proceso normal y vital para ayudar a mantener a las células limpias.

Aun no se conoce ningún antídoto eficaz para neutralizar este destructivo y anárquico proceso cerebral provocado por la droga.

Pudiendo guardar relación con lo anterior, los consumidores de cocaína pueden experimentar sensaciones fuertes de paranoia. En estos casos el usuario pierde el sentido de la realidad y padece de alucinaciones auditivas.

POBRES ADICTOS

Con la cocaína administrada por cualquier vía se sufren mareos, vómitos, irritabilidad así como alucinaciones.

Quienes inhalan cocaína pueden llegar a presentar perforación del tabique nasal, pérdida del sentido del olfato, sangrados nasales, problemas para tragar, ronquera y secreción nasal crónica.

La ingestión de cocaína puede causar gangrena intestinal grave debido a la reducción del flujo sanguíneo a ese nivel

Cuando se inyecta por vía intravenosa pueden presentarse infecciones cutáneas, reacciones alérgicas fuertes y un mayor riesgo de contraer el sida y otras enfermedades de transmisión sanguínea.

Hay hemorragias pulmonares o infecciones en las vías respiratorias e incluso un grave edema pulmonar en los casos de fumarla.

OTROS SERIOS PELIGROS DE LA COCAÍNA

Independientemente de la forma o la frecuencia del empleo de la droga, el consumidor de cocaína se expone a tener una emergencia cardiovascular o cerebrovascular aguda, como un infarto cardiaco o un accidente cerebrovascular. Ambos eventos pueden evolucionar hacia una muerte repentina.

Los fallecimientos relacionadas con la cocaína son a menudo el resultado de una convulsión o un paro cardiaco seguidos de un paro respiratorio.

CON LA COCAÍNA NUNCA SE GANA

Todo lo anterior sirva de alerta para nunca jamás utilizar la cocaína ni como juego.

Puede desencadenar una dependencia psíquica inusualmente alta.

Es una droga y al igual de las demás solo trae pérdida y sufrimiento tanto a quienes la utilizan como a sus familiares más queridos.

 

* Master en Ciencias y Profesor Consultante

Jefe del Servicio de Endocrinología

Hospital Docente Dr. Salvador Allende

La Habana – Cuba

Email: alberto.quirantes@infomed.sld.cu