Dom. Ago 25th, 2019

Seguridad e higiene del trabajo: una apuesta de todos los días

seguridad del trabajo
Deben ser sistemáticas las medidas dirigidas a velar por la protección de la principal riqueza del país: el capital humano. Foto tomada de Cubahora

No obstante que disminuyen las cifras de accidentes laborales, y de que existe un capítulo sobre el tema en el Código de Trabajo, falta mucho para lograr en Cuba una verdadera cultura de seguridad laboral

 

Escrito por Carlos Heredia Reyes

Aunque el movimiento obrero suele en noviembre desarrollar la Jornada Nacional de Seguridad y Salud del Trabajo, durante todo el año, en los colectivos laborales deben ser sistemáticas las medidas o acciones dirigidas a velar por la protección de la principal riqueza del país: el capital humano.

Sucede que ese penúltimo mes sirve de colofón para evaluar cuánto se ha hecho o avanzado en esta materia, qué falta aún por hacer, cómo se cumple en la base lo legislado al respecto en el nuevo Código de Trabajo, y reconocer a los colectivos y territorios destacados.

Aunque las cifras tienden a disminuir respecto a años anteriores, todavía los accidentes laborales siguen enlutando a hogares cubanos, donde también alguno de sus miembros sufre las secuelas de lesiones, en ambos casos como consecuencia de accidentes del tránsito, de caídas de altura, al quedar atrapado y golpeado ese trabajador, o al hacer contacto con corriente eléctrica.

Según especialistas, estos son los sucesos más recurrentes, en un panorama en el cual el 49 por ciento de las causas se le atribuye a violaciones de reglas y procedimientos por la víctima, mientras el 46 por ciento de la responsabilidad recae en directivos, que no atendieron su deber de velar por el cumplimiento de lo legislado.

En opinión de Gisela Duarte Vázquez, miembro del Secretariado Nacional de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), “se puede alcanzar una cultura de la seguridad del trabajo; lo han demostrado los centros que laboran intencionadamente en cada puesto y aplican los procedimientos”.

Al ser entrevistada por la colega Ana Margarita González, del periódico Trabajadores,   la dirigente obrera recordaba que precisamente uno de los objetivos aprobados por el XX Congreso de la CTC señala la necesidad de perfeccionar la acción sindical en la gestión para el mejoramiento de las condiciones de trabajo, en aras de alcanzar ambientes laborales sanos y seguros, la protección de la salud y seguridad ambiental y laboral, exigiendo el cumplimiento de los presupuestos destinados a estas actividades, que incluyen la adquisición de ropas y medios individuales de protección .

Por tanto, las secciones sindicales deben velar que en el presupuesto del 2016 aparezca el monto financiero con el cual se comprarán estos recursos, y que en el convenio colectivo se especifiquen las acciones que de conjunto con las administraciones desarrollarán con vistas a la prevención, y a evitar los riesgos y condiciones que en ese centro de producción o servicios pondrían en peligro o riesgo la protección del trabajador.

Por ejemplo, no puede faltar la exigencia en el cumplimiento de la revisión técnica de los vehículos y las recalificaciones, chequeos médicos y psicofisiológicos que periódicamente deben hacerse los choferes, dado que los accidentes del tránsito con participación de vehículos del Estado representan poco más del 40 por ciento de los que ocurren en el país, según reveló la teniente coronel Teresa Albentosa Rodríguez, de la Dirección Nacional del Tránsito, del Ministerio del Interior.

La capacitación constante ha de ser otra prioridad para fomentar en los colectivos esa cultura hacia la seguridad del trabajo aun por lograr, pues todavía vemos desconocimiento respecto a las normas y procedimientos que se requieren cumplir en cada puesto laboral, si éste cuenta con la protección necesarias, la iluminación y ventilación adecuadas, con su higiene y limpieza, y se usan debidamente los medios individuales de protección.