La Habana humedecida por El Niño

Desde hace poco más de una semana llueve de manera intermitente en La Habana y buena parte de la porción occidental de Cuba
El agua cae a veces con intensidad y en otras ligeramente. El evento es especialmente bienvenido, luego de una prolongada sequía que ha tenido particular repercusión en la zona del oriente cubano.
En esta parte del archipiélago las lluvias no cubren, sin embargo, las expectativas, pues no alcanzan los volúmenes que registran los pluviómetros del occidente. El oriente cubano padece desde hace años los efectos de la sequía, asociada a otros fenómenos climatológicos que la han convertido en una zona de atención especial. Tanto es así que en la provincia de Santiago de Cuba se está construyendo de manera acelerada una planta desalinizadora de agua de mar, que deberá aliviar la crisis hidrológica que padece.
La Habana está por suerte recuperando los volúmenes de agua en sus principales embalses. La capital de los cubanos cuenta con una población de poco más de dos millones de personas y tiene una red de acueductos con más de 60 años de explotación, lo que genera salideros y escapes de agua. Ello provoca que en algunos barrios de los 15 municipios de la capital, el suministro de ese vital líquido sea escaso y en ocasiones no funcione.
En cuanto a las lluvias en La Habana, los meteorólogos afirman que se trata de zonas de mal tiempo asociadas a frentes fríos que avanzan desde el norte del continente americano y generalmente mueren en el Golfo de México, generando a su paso lluvia abundante y vientos fuertes. Ese es el escenario que viven los habaneros por estos días.
Los expertos consideran que estos eventos están asociados a la llamada Oscilación Sur o mejor conocido como el Niño, un fenómeno que se genera en el Pacífico ecuatorial y afecta el clima de todo el planeta.
Será prolongado e intenso, dijo el meteorólogo cubano Ramón Pèrez Suárez, en una reciente intervención en la televisión cubana. El Niño podría alargar su secuela de eventos climatológicos incluso hasta el mes de abril.
El Niño es responsable de las intensas lluvias que en semanas anteriores han provocado graves inundaciones en países de Sudamérica, como Bolivia, Argentina y Perú. Iguales eventos ha generado en Indonesia, África del Sur y zonas del sudeste asiático.
Ramón Pérez predijo asimismo que aún cuando los efectos del Niño comiencen a disminuir, podría causar eventos temporales en la circulación atmosférica, que generarían variaciones en los climas regionales, con efectos concretos en Cuba.
Vale recordar que esta activa situación climática provocó que el 2015 fuera en Cuba el año más cálido desde 1951. De los 15 más calurosos en la Isla, 10 se correspondieron con el evento del Niño en diferentes intensidades.
Las lluvias ocurridas en noviembre y diciembre en el país fueron mayores que los registros históricos. En ese lapso Cuba asimiló 179 milímetros de agua, que significan 158 por ciento de la media histórica para ese periodo.
Tomado de Radio Habana Cuba